El conseller de Educación, Josep Bargalló, ha señalado hoy que el inicio del curso escolar empezará con normalidad a pesar de la evolución al alza de la pandemia de coronavirus. "Está garantizado. Es el 14 de septiembre", así lo ha afirmado en una entrevista en Catalunya Ràdio.

En este sentido, ha resaltado que siempre que sea posible la incorporación al curso escolar será presencial. "Las clases a distancia tienen un problema: no garantizan la equidad y no llegan a todo el mundo. Aparte que hay un tema de socialización y de conciliación familiar", ha indicado el conseller que ha enfatizado: "En la escuela la presencialidad es clave".

El consejero|conseller de Educación, Josep Bargalló / ACN

Adaptar las medidas en cada territorio

Ahora bien, ha matizado que se adaptará a la realidad de cada territorio. "Con la evolución actual, hace pensar que en algunos territorios tendrán que empezar con mascarilla", ha señalado el conseller. Este, precisamente es uno de los debates que hay sobre la mesa: ¿tendrán que llevar los alumnos mascarilla? Bargalló ha explicado que los expertos en pedagogía consideran que se tendría que reducir la presencia de este producto a las aulas, mientras que los sanitarios recomiendan que se utilice siempre que hay un grupo. Hoy por hoy, sin embargo, no se ha tomado ninguna decisión, pero todo apunta que podría ser obligatoria en los Institutos y a partir de los doce años.


Por otra parte, otro de los retos es ver dónde y cómo se toma la temperatura a los alumnos. El conseller ha detallado que todas las escuelas tendrán las herramientas para tomar la temperatura, mascarillas y productos para la desinfección, pero que se tendrá que trabajar con cada centro como se utilizan. "Por ejemplo, coger la temperatura a la entrada de la escuela puede provocar aglomeraciones en la calle", ha puntualizado.

Otra de las patatas calientes es el número de alumnos que hay en las aulas. En este sentido ha expuesto que la mayoría del alumnado de primaria, un 62%, está en clases con menos de 20 estudiantes. Ahora bien, el conseller ha remarcado que este año se evitará que haya una sobre ratio en las clases. Por eso, ha recordado, se han contratado en torno a 8.000 nuevos profesionales. No obstante, ha expuesto que los grupos de las escuelas son estables y, por lo tanto, siempre serán las mismas personas en una clase.

Eso cambia en las actividades extraescolares donde los niños interactuarán con personas que no son de sus grupos diarios, por lo cual en estos espacios serán obligatorias el uso de la mascarilla y el distanciamiento social.

También, ha argumentado que los profesores podrán ayudar a cortar las cadenas de transmisión, ya que serán los primeros a detectar si hay un posible caso sospechoso en el centro educativo que, después, podrá ser trasladado al CAP para corroborar si tiene o no la Covid-19.

El conseller, sin embargo, ha destacado la complejidad de la situación, ya que "la evolución de la pandemia que es rápida y cambia constantemente", cosa que comporta que las medidas que se aplican se tengan que adaptar en cada contexto.

Reunión de consellers

El próximo jueves 27 de agosto, el Gobierno ha convocado una reunión de consellers de Educación autonòmicos para ver qué medidas se aplican de cara el inicio escolar. Bargalló ha pedido que no se tomen medidas unitarias, ya que cada zona tiene su propia realidad sanitaria, escolar y una evolución de la pandemia diferente. "Hacer una única solución sería un error", ha defendido.

No obstante, desde su punto de vista, sí que hay una cosa que tendrían que consensuar en el ámbito estatal: una baja médica para los padres de aquellos alumnos que tienen coronavirus o cierran la escuela para hacer cuarentena y, por lo tanto, no pueden conciliar la situación familiar con la vida laboral. "Hay un problema a resolver, dar una baja médica cuando su hijo está enfermo o la escuela con cuarentena, pero se le tendrá que dar una baja médica o una compensación", ha subrayado.