El Tribunal Supremo decidirá la primera semana de septiembre si recusa a los magistrados que tienen que juzgar la causa del procés, según fuentes jurídicas. El tribunal ha recibido las peticiones de once procesados que afirman que el tribunal que los tiene que sentar en el banquillo de los acusados no es imparcial y, por lo tanto, solicita que se cambien los cinco jueces que lo conforman.
La decisión la tendrá que tomar la llamada Sala del 61, que se encarga de este tipo de incidentes de recusación. El instructor designado es el magistrado Vicente Magro, que se encargará de recopilar toda la información: los incidentes de recusación presentados por las defensas y las alegaciones hechas por la fiscalía (que ya se ha opuesto) y por los mismos magistrados que se quieren recusar.
El Tribunal Supremo ha recibido hasta ahora seis peticiones de recusación. Por una parte, la presentada por la defensa de Rull, Turull y Sànchez (a la que se ha adherido Forn), otra de Romeva y Junqueras, una tercera de Puigdemont, Puig y Ponsatí y tres más de individuales presentadas por los letrados de Forcadell, Borràs y Cuixart.
En todas ellas, se solicita al alto tribunal que aparte a los magistrados del tribunal que los tiene que juzgar. Por lo tanto, se pide recusar a Manuel Marchena, Andrés Martínez Arrieta, Juan Ramón Berdugo Gómez, Luciano Varela Castro y Antonio del Moral García. Todos ellos (a excepción de Del Moral, que sustituye al exfiscal general Julián Sánchez Melgar) formaron parte de la sala que admitió a trámite la querella interpuesta por el exfiscal José Manuel Maza, el pasado 31 de octubre y que desencadenó todo el proceso judicial.
Resolución en septiembre
De momento, el Supremo ha designado instructor Vicente Magro, que tendrá que ser el encargado de recopilar toda la información de las partes (defensas, magistrados y Fiscalía) y enviarla a la Sala del 61, designada por la Ley de Enjuiciamiento Criminal para resolver las recusaciones. La ley prevé que, una vez el expediente está completo, la Fiscalía tiene que volver a hacer un informe final.
La Sala está formada por 16 magistrados, incluido el presidente del Supremo, Carlos Lesmes, los presidentes de las cinco salas y también el magistrado más antiguo y el más moderno de cada una de ellas. En este caso, el presidente de la Sala Segunda, Manuel Marchena, no podrá formar parte ya que es uno de los magistrados a quienes proponen recusar.
Fuentes del Supremo apuntan que la semana pasada la Fiscalía ya envió un informe donde se oponía a las recusaciones. Las mismas fuentes apuntan que la decisión se tomará la primera semana de septiembre.
