Rifirrafe en el Parlament a raíz de un comentario del diputado de los Comuns David Cid contra la líder de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, que ha acabado pidiendo la dimisión del presidente de la cámara, Josep Rull. El episodio se produjo en la sesión parlamentaria de este jueves por la tarde, cuando Cid ironizó con el hecho de que Orriols es "amiga íntima" de PP y Vox y que "aquí hacen que se pelean, pero después en los pasillos todos son arrumacos". Orriols ha afirmado que el comentario ha sido una acusación de "flirtear y tocarse" con los diputados y ha pedido que retire las palabras "ofensivas", a lo que el president Rull ha replicado que no ve ese talante ofensivo en el uso "en sentido figurado" de dicha expresión.
En su intervención parlamentaria desde el atril, David Cid estaba cargando contra Vox por su discurso de la "prioridad nacional" y contra el PP por unas declaraciones del diputado popular Juan Fernández sobre "dar la bienvenida a gente como Lamine Yamal" cuando el jugador del Barça es nacido en Catalunya. "Usted no habla de nacionalidad o si son españoles o no, usted dice nombres y los que le suenan musulmanes, esos no", ha lanzado. Acto seguido, es cuando ha tildado a Sílvia Orriols de su "amiga íntima" y ha afirmado que "aquí hacen que se pelean, pero después en los pasillos todos son arrumacos". A lo que ha añadido un reproche a Orriols por tener "puño de hierro" con Josep Rull, pero que después tiene "mano tendida" con Joan Garriga, diputado de Vox. "Esto es Aliança Catalana", ha resuelto Cid. Posteriormente, ha hecho una defensa de la población inmigrante que vive en Catalunya y de los catalanes con padres nacidos fuera.
Una vez terminado el discurso de Cid, Sílvia Orriols ha pedido la palabra desde su escaño. La dirigente de Aliança y alcaldesa de Ripoll ha afirmado que el diputado de los Comuns le ha faltado al respeto "con una palabra que he tenido que buscar, porque no había oído en mi vida eso de arrumacos" —Cid estaba hablando en catalán, pero ha usado la palabra “arrumaco” en español—. "He buscado en el diccionario y significa caricias. Que yo sepa, no me he acariciado ni he flirteado con ningún diputado de esta cámara", ha aseverado Orriols, que ha reclamado a Cid que retire sus palabras “ofensivas”.
El president Rull le ha admitido que Cid ha empleado un vocabulario "quizás no adecuado en términos parlamentarios", pero le ha replicado que no ve una expresión "ofensiva". "Nos movemos en los parámetros que no son propios de decoro parlamentario, pero esta Presidencia no le ve el tono ofensivo que usted plantea", ha resuelto Rull, que ha continuado con la sesión con normalidad. Orriols ha contestado golpeándose la mejilla y diciendo que tiene mucha cara. Mientras tanto, Cid reía desde su escaño.
La cosa no ha quedado ahí, sino que Orriols ha publicado un vídeo del episodio en sus redes sociales y ha cargado contra Rull: "Permite que un diputado me acuse gratuitamente de flirtear y tocarme por los pasillos con diputados de Vox y PP", ha planteado la dirigente del partido de derecha populista, a lo cual ha añadido que "si alguien lo hubiera dicho contra una diputada de Junts, ERC, CUP o Comuns, hablarían de 'machismo' y 'violencia política'". Por medio se ha metido también el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, que ha ironizado en un tuit que "la derecha les pone de toda la vida, no lo pueden evitar". Otra voz de Aliança, Jordi Aragonès, ha tildado a Cid de "miserable" y "sinvergüenza".
Este viernes por la mañana, Josep Rull ha comentado el episodio en un tuit, en el que ha recordado la definición de arrumaco en el diccionario de la RAE y la ha traducido al catalán como caricia, carantoña o halago. El presidente del Parlament ha reiterado que "no hay falta de respeto" en el uso en "sentido figurado" de una palabra que "no es grosera". Orriols ha insistido contestándole: "Así si digo que un diputado se revuelca por los pasillos con otro, ¿no hay ofensa, porque revolcar según el diccionario significa 'dar vueltas'? ¡No tenéis vergüenza!". Acto seguido, la dirigente derechista ha publicado un nuevo tuit en el que ha pedido la dimisión de Rull.
Por su parte, Cid ha bromeado esta mañana en las redes definiendo el arrumaco como un "arma de destrucción masiva". El diputado de los Comuns ha replicado a Orriols que no callará a pesar de los "insultos" y "amenazas" contra él en las redes. A propósito de la polémcia, ha insistido en que Aliança "tiene buen rollo" con Vox, y ha reiterado que Orriols muestra "puño de hierro con Junts" y "guante de seda con Vox". "Unos y otros son extrema derecha", ha resuelto Cid en el tuit.
