Al contrario de lo que podrías pensar, ir a una velocidad media de 120 kilómetros por hora implica malgastar más gasolina. Porque la resistencia aerodinámica provoca que el aire frene el coche, y por lo tanto, que tenga que usar más potencia para poder llegar a esta velocidad, lo que implica un mayor consumo de combustible. Evidentemente, todo depende también del diseño del coche, y de la potencia que tenga el motor, ya que no es una ciencia exacta.
Pero en caso de disponer de un coche normal, con un motor limitado, ir a esa velocidad supone un gasto importante de gasolina. De hecho, los expertos recomiendan mucho más ir a 100 kilómetros por hora, lo que te ayuda a ahorrar entre un 15% y hasta un 30% de gasolina, dependiendo de la duración del trayecto. Y esto no implica perder mucho tiempo, ya que, en un viaje de una hora de duración, tan solo tardarás 10 minutos más en llegar a tu destino.
Un coche que tenga un consumo medio de 5,5 litros por cada 100 kilómetros aumentará su consumo hasta los 6,7 litros por cada 100 km si aumenta su velocidad de los 100 a los 120 km/h, y esto también se traduce en menos seguridad y más estrés. Asimismo, otro de los puntos a destacar es que la velocidad alta desgasta más los neumáticos, contamina más, produce más ruido y el riesgo de accidente grave se multiplica de manera considerable.