Durante buena parte de las últimas temporadas parecía imposible imaginar un Barça sin Frenkie de Jong como referencia absoluta en el centro del campo. El neerlandés ha sido uno de los nombres más protegidos dentro del proyecto y uno de los futbolistas con más peso. Sin embargo, el cierre de este curso ha dejado una sensación nueva alrededor del vestuario azulgrana: por primera vez, De Jong empieza a mirar alrededor y ya no tiene tan claro que vaya a seguir siendo un titular indiscutible.
La aparición de nuevas alternativas y el crecimiento de perfiles jóvenes han cambiado parte del panorama. Hansi Flick sigue valorando muchísimo al centrocampista, pero ahora dispone de más opciones que hace unos meses y eso modifica inevitablemente la jerarquía. En el entorno del jugador empieza a existir la sensación de que el próximo año puede ser distinto al anterior.
Gavi y Marc Bernal aprietan y cambian el equilibrio
El tramo final de temporada ha dejado dos conclusiones importantes para el cuerpo técnico. La primera es que Gavi vuelve a acercarse a su mejor nivel y sigue siendo uno de los futbolistas que más convencen a Flick por todo lo que le aporta al equipo en cuanto a los intangibles. La segunda, que Marc Bernal ha dado pasos que invitan a pensar que está preparado para asumir más responsabilidad.

Ese crecimiento coincide además con un momento delicado para De Jong. Algunas ausencias por problemas físicos llegaron en semanas especialmente importantes y dejaron espacio para que otros jugadores ocuparan ese lugar. Además, el hecho de que el equipo mantuvo el rendimiento sin él y eso abrió debates que hace un año parecían imposibles a ojos de Flick.
Flick no piensa apartarlo, pero sí repartir más el protagonismo
Eso no significa que De Jong vaya camino del banquillo de forma habitual ni mucho menos. De hecho, sigue siendo uno de los centrocampistas con más calidad y experiencia del equipo y Flick continúa considerándolo una pieza importante, por no decir clave. Pero la sensación es que la próxima temporada, el puesto de pivote, puede dejar de girar alrededor de un único nombre.
El técnico alemán quiere competencia real, rotaciones más naturales y más jugadores capaces de asumir minutos importantes. Y ahí es donde Gavi y Bernal aparecen como amenazas deportivas muy serias. De Jong no siente que esté fuera del proyecto. Lo que empieza a sospechar es que la 26/27 puede ser la primera temporada en mucho tiempo en la que tendrá que volver a ganarse el puesto cada semana.