El presidente de España, Pedro Sánchez, y su homólogo alemán, Olaf Scholz, se han conjurado para acelerar la construcción de la interconexión gasística del Midcat, sin el visto bueno del presidente francés, Emmanuel Macron. En una comparecencia conjunta en el palacio de Meseberg, cerca de Berlín, Scholz ha constatado que España cuenta con el apoyo total de Alemania para avanzar hacia la conexión gasística de la península Ibérica con Francia a través de los Pirineos. Berlín incluso aprobaría que la Unión Europea financiase parte importante del proyecto, que inicialmente cifraba en torno a los 440 millones de euros y que Francia ahora estima en unos 3.000 millones. Sánchez se ha mostrado decidido a llevar hasta el final el Midcat, con Macron o sin. Ya que el líder francés está apostando por Italia para que se convierta en el nuevo distribuidor del gas Argelino.

EFE

A pesar de la convicción de Scholz, no ha quedado claro hasta qué punto Scholz estaría dispuesto a presionar Macron para que cediera al Midcat. Sin embargo, el presidente español ha defendido la importancia de este proyecto gasístico: "España está dispuesta a aportar todos sus recursos para ayudar a los países que están sufriendo el chantaje energético de Putin. Se tiene que acordar de que España concentra el 30% de la capacidad de regasificación de toda Europa y que no podemos usarla de manera total y completa a consecuencia de tener un cuello de botella", en referencia a la falta de una conexión fuerte entre los Pirineos.

Hay que recordar que, Macron selló con Italia el acuerdo energético que lo bendecía como socio preferente y distribuidor del gas de Argelia. De esta manera, la estrategia gasística de Sánchez, quedó apartada de los planes de Francia, que no apuesta por la propuesta española de reanudar la construcción del Midcat. Macron hizo oídos sordos incluso al plano B del presidente español, que consiste en conectar España con Italia a través de un gasoducto. "Agradezco que Argelia venda más gas a Italia. Es bueno para Italia y para Europa", sentenció en alusión al contrato firmado por el primer ministro italiano, Mario Draghi, con el gobierno magrebí.

Macron con el presidente argelino

Por su parte, Sánchez hoy, al lado de Scholz, ha agradecido la "muestra de confianza" del canciller y la "gran sintonía". Además, ha remarcado la necesidad "de acelerar" el Midcat, pero ha vuelto a recordar la alternativa de conectar la península con Italia si el otro proyecto (el que Macron va sillar con Argelia e Italia) no se desarrolla "al ritmo adecuado". "Lo tenemos que resolver, sea por Francia o por Italia", ha declarado Sánchez desde Meseberg. Los dos, Scholz y Sánchez, son conscientes de que Macron los adelantó, ya que sin Argelia no hay proyecto, y hoy por hoy, Macron ya tiene un acuerdo con el país del Magreb. Es por eso que, el presidente español se ha autoinvitado desde la rueda de prensa a ser el primero a ir a negociar con el país exportador de gas: "Me gustaría ser el primero a visitar Argelia".