“Una ilegitimidad no se puede responder con una ilegalidad”. Es la primera declaración, y de condena, que ha hecho este martes por la tarde el presidente español, Pedro Sánchez, sobre la captura del presidente de Venezuela y ya sustituido, Nicolás Maduro, por parte del ejército norteamericano, el sábado en Caracas. Sánchez ha asegurado que el gobierno español “nunca reconoció el gobierno de Maduro” porque las últimas elecciones presidenciales de 2024 no se respetaron las normas, pero también ha criticado abiertamente la acción del presidente Donald Trump. “No callaremos ante violaciones del derecho Internacional, y damos apoyo a la legalidad y a nuestros aliados, como Dinamarca” con Groenlandia, ha afirmado Sánchez desde París, donde ha participado en una nueva reunión de la llamada Coalición de Voluntarios, formada por 35 países, para defender a Ucrania, en guerra con Rusia desde hace cuatro años.
En cuanto a Ucrania, el presidente español ha asegurado que contactará "con la mayoría de grupos parlamentarios" para detallarlos las acciones de apoyo económico para reconstruir el país cuando se logre la paz -de la cual ha añadido que "hay una puerta abierta" para que sea posible este 2026- y también medidas de seguridad. "Rusia nunca ha sido amenazada. La invasión de Putin en Ucrania también afecta el modelo de convivencia europeo", ha manifestado el presidente del gobierno español en su comparecencia ante los medios de comunicación.
Papel mediador para Venezuela
En el caso de Venezuela, Sánchez ha ofrecido España para hacer "un papel de mediación" entre los líderes de la oposición y del gobierno -ahora liderado por Delcy Rodríguez, vicepresidenta con Maduro- para que sean "los venezolanos y las venezolanas quienes escojan a su presidente en unas elecciones limpias".
Ante las críticas del PP y VOX, el presidente socialista ha afirmado que la mayoría de venezolanos que han huido del régimen de Maduro han sido acogidos en España, y que se ha aprobado un permiso de residencia para unos 200.000 venezolanos.
Contrario a "la ley de la selva"
En su intervención, Sánchez ha calificado la intervención militar de los EE. UU. en Caracas como "precedente terrible y peligroso", y ha añadido que no puede dominar "la ley de la selva o del más fuerte", sino que hay que apostar por el "multilateralismo".
Sin embargo, por ahora, el juez de Nueva York ,que se ha hecho cargo del caso de Maduro y de su esposa Cilia Flores, no ha expresado, de momento, ninguna objeción su detención fuera de los EE. UU., en la primera comparecencia, hecha este lunes y donde le leyó los cuatro delitos que se le imputan. La Fiscalía acusa Maduro de narcoterrorismo, por supuestamente llenar los EE. UU. de cocaína y financiar grupos armados como las FARC, según el escrito de acusación. La defensa del líder chavista prepara varios recursos para denunciar la irregularidad de su detención y vulneración de derechos.