El 2026 ha comenzado en Ucrania de la misma manera que ha terminado el 2025, con una nueva oleada de ataques con drones y misiles y con víctimas civiles tanto en territorio ucraniano como ruso. Durante la noche y la madrugada de Fin de Año, cuando buena parte del mundo ha celebrado la llegada del nuevo año, la guerra no se ha detenido y el frente se ha mantenido activo con bombardeos cruzados, explosiones y alertas aéreas en diversas regiones. Los ataques han afectado infraestructuras energéticas y zonas habitadas y han dejado muertos y heridos, mientras los dos bandos se han acusado mutuamente de intensificar la ofensiva en pleno cambio de año y han reivindicado su propia versión de los hechos sobre el origen y el alcance de las operaciones.

Las autoridades de la región ucraniana de Jersón, ocupada parcialmente por Rusia, han denunciado la muerte de 24 personas en un ataque con drones ucranianos contra un hotel situado cerca del mar Negro. El gobernador regional prorruso, Vladímir Saldo, ha añadido a través de Telegram que, según los datos preliminares, más de 50 personas han resultado heridas y ha señalado que las cifras aún se están aclarando. Según el relato afín al Kremlin, muchos de los afectados han muerto quemados vivos y entre las víctimas hay un menor. Saldo ha afirmado que los drones transportaban material incendiario que, a su parecer, ya se había utilizado antes para quemar campos de cultivo en la zona ocupada por Moscú, y ha acusado a Ucrania de actuar de manera contradictoria con la paz que, dice, Volodímir Zelenski “afirma buscar”, en referencia también a las acusaciones rusas sobre un supuesto ataque con drones contra la residencia de Putin el fin de semana anterior.

Por su parte, Kyiv ha asegurado que ha sido Rusia quien ha lanzado **cerca de 200 drones contra el territorio ucraniano** durante la noche, un ataque que ha provocado al menos una víctima mortal. Zelenski ha denunciado que Moscú “ha llevado deliberadamente la guerra al nuevo año” y ha afirmado que la mayoría de los drones han sido abatidos gracias a la defensa aérea, a pesar de que los impactos han afectado a las regiones de Volinia, Rivne, Zaporiyia, Odesa, Sumi, Járkov y Chernígov, con las **infraestructuras energéticas** como objetivo principal. En este sentido, las autoridades han informado que el ataque ha dejado a más de **100.000 personas** sin suministro eléctrico en la región occidental de Volinia durante la noche y las primeras horas del día de Año Nuevo

En este contexto de guerra, que no perdona ni siquiera en el primer día de 2026 y ya va camino de cumplir cuatro años desde la invasión rusa (febrero de 2022), Zelenski ha concluido que los ataques “no se han detenido ni siquiera durante las vacaciones de Año Nuevo” y, por este motivo, ha advertido de que las entregas de sistemas de defensa aérea “no pueden retrasarse”. El presidente ucraniano ha insistido en que los aliados “tienen el equipamiento necesario” y ha expresado la esperanza de que todo aquello que se ha acordado con Estados Unidos a finales de diciembre para reforzar la protección del país se entregue a tiempo. También ha agradecido el apoyo internacional y la disposición de los socios de “trabajar por la seguridad colectiva de Ucrania y de sus aliados”.