Según el calendario previsto por el Ministerio de Transportes y los operadores ferroviarios, los nuevos trenes de Rodalies de Catalunya deberían estar ya en circulación, como sí que ocurre en Madrid. Sin embargo, la entrega de los nuevos convoyes, construidos por Alstom en la fábrica de Barcelona, se ha retrasado, de manera que se prevé que entren en servicio a principios de 2027. A lo largo de los últimos días, el ministro de Transportes, Óscar Puente, ha reiterado que la responsabilidad es del fabricante y que es Alstom quien debe dar explicaciones. Después del accidente mortal de Gelida y la crisis en el servicio durante los últimos meses, el ministro ha estado esta semana en Catalunya por el premio literario de Aena y ha visitado personalmente algunos de los puntos de la red de Rodalies donde hay obras —como La Sagrera—, ha hablado con responsables del operador ferroviario y de Adif y se ha reunido con el presidente Salvador Illa.

Puente ha calificado el retraso con la entrega de los nuevos trenes de “barbaridad”, tal como ha insistido este lunes en una entrevista en El Periódico. El ministro ha señalado que, si se hubieran cumplido los plazos previstos, ya se habrían entregado unos 70 de los 111 trenes incluidos en el contrato con Alstom. En la entrevista, el ministro ha atribuido los retrasos a problemas en el proceso de fabricación —como unas piezas situadas donde no deberían estar o un incidente por el cual casi se quema un tren entero— y la validación de los convoyes. Además, Puente ha explicado que el fabricante prevé presentar este abril la documentación para la homologación de los trenes a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria, un proceso que se alargará unos cuatro meses. Una vez superada esta fase, se iniciará la formación de los maquinistas, paso previo a la puesta en servicio de los nuevos convoyes. Puente ha abierto también la puerta a penalizar al fabricante de acuerdo con el contrato, pero ha insistido en que la prioridad es que los nuevos trenes lleguen ya, porque algunos de los que circulan en estos momentos tienen más de 35 años.

En este contexto en el que el servicio aún no está normalizado del todo —ahora mismo circulan un 95% de los trenes que circulaban antes del accidente de Gelida—, el ministro ha defendido la actuación del Gobierno en la mejora de la red ferroviaria en Catalunya y ha asegurado que se están ejecutando grandes inversiones para modernizar las infraestructuras. En este sentido, ha apuntado que las incidencias recientes se explican porque “cuando se hacen obras, hay afectaciones” en una red que arrastra déficits acumulados durante años y que sufrió las consecuencias de los últimos temporales. La previsión es que el servicio vuelva a la situación de antes del accidente para mayo o junio. Paralelamente, el ministro ha remarcado que el proceso de traspaso de Rodalies con la empresa mixta Generalitat-Estado —que empezará con la R1— continúa avanzando y ha indicado que se está trabajando con la Generalitat para concretar los detalles, pero sin dar fechas.

Puente señala a Alstom: "Que cada palo aguante su vela"

El ministro Puente recibió reproches de Junts en el Senado el pasado miércoles por el retraso de los trenes. El portavoz juntaire en la cámara alta, Eduard Pujol, reprobó la "chulería" de Puente y ha criticado al ministro por "fanfarronear" en una publicación en redes sociales de los nuevos trenes de Madrid, "cuando en Catalunya todavía vamos con los 447 del año de María Castaña". Sobre esto, Pujol afirmó que Transportes no puede "exculparse" por el hecho de que los nuevos trenes de Rodalies se fabrican en Barcelona y reprochó que el ministro ironizara con que preguntaran en la fábrica. "Nunca lo habría dicho si se fabricaran en Madrid o en el País Vasco", espetó el juntaire.

Sobre esto, Puente justificó que el Gobierno compró trenes para todos los territorios y firmó los contratos el mismo día, pero que "unos están llegando y otros no". "Doy gracias que los de Rodalies se estén fabricando en Barcelona, porque si fuera al revés, en una fábrica de Madrid, habría que escucharles a ustedes. Que cada palo aguante su vela; el Ministerio está exigiendo al fabricante, que es responsable de los retrasos", concluyó Puente sobre la cuestión. Sobre los doscientos puntos de limitación temporal de velocidad en la red de Rodalies y las constantes incidencias, Puente lo atribuyó a la "catástrofe meteorológica vivida a principios de este año". "Esto ha tenido consecuencias en muchos puntos de España y ha afectado especialmente Rodalies porque es una red muy dañada, abandonada, obsoleta y mal diseñada. Las consecuencias las pagamos hoy", resolvió el ministro.