El ministro de Transportes, Óscar Puente, que este jueves ha mantenido una improvisada reunión con el president de la Generalitat, Salvador Illa, ha continuado su agenda barcelonesa con dos visitas a infraestructuras ferroviarias marcadas por el hecho de que las ha hecho en solitario y sin aviso previo, por lo tanto, sin cobertura de medios de comunicación y en ausencia de eventuales protestas por la situación caótica que se vive en Rodalies. Después de una visita mañanera al Palau de la Generalitat y sin convocatoria de prensa, Puente ha estado en las estaciones de la Sagrera y de Francia.
En la futura estación intermodal de la Sagrera, según una nota de prensa del mismo ministerio, Puente ha podido ver el avance de las obras, que está previsto que finalicen pronto en cuanto a la obra civil, pero que no estará en servicio hasta el año 2032, aproximadamente. El Ministerio ha explicado que la inversión contratada hasta ahora en la infraestructura es de 1.275 millones, de los cuales se han ejecutado 1.065 millones, y está previsto que sea “el gran nodo multimodal de Barcelona”, ya que integrará trenes de alta velocidad, larga y media distancia, Rodalies, Metro y autobuses urbanos e interurbanos.
Puente ha asegurado que el despliegue de las instalaciones ferroviarias “está muy avanzado”, una vez se han terminado de instalar todas las vías para la alta velocidad, de las cuales, de momento, funcionan tres de las ocho. Por otro lado, se está ultimando la Zona de Tratamiento Técnico de Trenes (ZTTT), que contará con 10 vías para aumentar la capacidad de los servicios de alta velocidad en el área de Barcelona. Hasta ahora, se ha completado el montaje de todas las vías en la zona central de la estación y en la cabecera lado de Sants, y se ha finalizado totalmente el conjunto de la estructura, y Adif ha aprobado la redacción del proyecto de arquitectura e instalaciones de la estación.

En una segunda etapa de esta discreta agenda del ministro, Puente ha visitado el Centro de Regulación de Circulación de Adif en la estación de França, centro neurálgico de la red de proximidad de Catalunya y desde donde se gestiona la circulación de más de 1.100 trenes al día en los 900 kilómetros de líneas convencionales, entre servicios de viajeros y mercancías. En esta visita, Puente ha visto, pues, el espacio desde donde se controlan las incidencias en Rodalies, tan habituales los últimos meses. La visita, en todo caso, se ha hecho sin declaraciones a los medios de comunicación.