El president Carles Puigdemont ha activado a fondo su agenda de contactos internacionales. Después de la reunión que mantuvo el 11 de febrero con el cuerpo consular acreditado en Barcelona, el president, acompañado del conseller d'Exteriors, Raül Romeva, ha puesto en marcha una ronda de contactos con embajadores.
A lo largo de la mañana de ayer desfilaron por el palau de la Generalitat al embajador del Canadá, Jon Allen - una visita especialmente significativa teniendo en cuenta la experiencia canadiense de convocatoria de dos referéndums independentistas en Quebec-, pero también el presidente del Partido Liberal Demócrata Europeo (ALDE), Hans van Baalen.
Apoyo al derecho a decidir
De hecho, la imagen del apretón de manos entre Puigdemont y Van Baalen en la galeria gòtica del palau se ha querido interpretar desde el Govern como una muestra de apoyo del ALDE a la reivindicación catalana sobre el derecho a decidir.Aunque el ALDE ha aprobado documentos avalando el derecho a decidir de los catalanes, la pertenencia de los eurodiputados de Ciudadanos y de UPyD a este grupo parlamentario ha representado un revés importante para los apoyos con que cuentan las reivindicaciones catalanas en la eurocámara.
Es en este sentido que se ha querido subrayar con especial énfasis la visita del presidente Liberal Demócrata europeo en Barcelona donde ha sido acompañado de la portavoz de CDC y vicepresidenta del ALDE, Marta Pascal.
Suiza, Irlanda, Eslovaquia
La semana pasada el president y el conseller de Exteriores se reunieron con el embajador de Suiza, Thomas Kolly, -que ya declaró a finales de noviembre después de reunirse con la presidenta del Parlament que la independencia de Catalunya es viable si hay voluntad política-, así como con los embajadores de Irlanda y Eslovaquia.Para el próximo jueves está prevista la entrevista con el embajador de Suecia.
Puigdemont ya aprovechó su encuentro con los miembros del cuerpo consular de comienzos de febrero para advertirles que “tendrán trabajo los próximos meses” porque “Catalunya es un país que está caminando hacia la independencia”.
No obstante, desde que se convocó aquella cita, el Tribunal Constitucional ha declarado suspendida la conselleria de Exteriores del Gobierno a raíz del conflicto positivo de competencias que ha presentado el Gobierno del Estado. De momento, el Govern prepara las alegaciones para defender la conselleria de Romeva ante el alto tribunal, pero eso no parece preocupar especialmente a los embajadores que siguen acudiendo puntualmente a las citas en el palau.
