El president en el exilio y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha acusado al Estado español de provocar deliberadamente la crisis del servicio de Rodalies y ha cargado contra el Govern de la Generalitat, encabezado por Salvador Illa, por su incapacidad de gestión. En un tuit en la red social X, Puigdemont ha calificado de “mentira” el relato de la normalidad y de la buena gestión que, según él, se ha querido proyectar desde las instituciones.

Según Puigdemont, la conectividad es una de las “rótulas” esenciales que hacen funcionar un país, y ha denunciado que la de Catalunya “se ha ido rompiendo a la vista de todos” mientras el Estado español “la ha dejado pudrir”. En este sentido, asegura que la situación no es fruto de la casualidad ni de la falta de información, sino de una actuación deliberada: “Está hecho a conciencia, porque hace décadas que están al tanto e puntualmente informados”, ha afirmado.

Asfixia premeditada

El líder de Junts va más allá y enmarca la crisis de Rodalies dentro de lo que define como una “asfixia premeditada de Catalunya” por parte del Estado español, una práctica que, según él, se ha mantenido “con menor o mayor intensidad, desde hace siglos”. Puigdemont también critica que ahora el Estado disponga de “todo el poder en Catalunya” para profundizar en este propósito, en una referencia directa al Govern de Salvador Illa y al gobierno de Jaume Collboni en Barcelona. Puigdemont ha ironizado sobre la rapidez con la que, a su entender, se está ejecutando esta política, y concluye que “se tiene que reconocer que van vía”, en medio de las reiteradas incidencias y el malestar creciente de los usuarios del servicio ferroviario.

 

Después de dos semanas de crisis total ferroviaria provocada por el desprendimiento de un muro de contención de la AP-7 sobre un tren de la R4 en Gelida, Puigdemont también cargó este domingo por la noche contra el ejecutivo catalán porque aseguraron que este lunes el funcionamiento de Rodalies seguiría con normalidad. "La situación de Rodalies y la AP-7 continúa sin solucionarse, ADIF no garantiza el servicio y continúa la incertidumbre en un servicio tan fundamental para la economía del país como el tráfico de mercancías por ferrocarril del Puerto de Barcelona", dijo Carles Puigdemont, cargando también contra el "silencio" del ejecutivo de Illa. 

A estas alturas se desconoce cuándo el servicio de Cercanías funcionará con la "normalidad" de antes del accidente de Gelida, mientras que la prevista de reabrir la AP-7 en sentido sur a la altura de Martorell es de cara a la semana del día 9 de febrero. Mientras tanto, Junts per Catalunya ha exigido soluciones inmediatas, como romper el contrato con Renfe y que Ferrocarrils se convierta en nueva operadora o aumentar las frecuencias de servicio alternativo.