Óscar Puente ha afirmado este martes que el pasado viernes no supo explicarse bien. En una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, el titular de Transportes ha señalado que la posibilidad de cerrar la línea de alta velocidad Barcelona-Madrid durante las tareas de renovación integral de la infraestructura es solo eso; una mera posibilidad que se tendrá que estudiar cuando se tenga que ejecutar la obra. Ha puntualizado que es un escenario que hay sobre la mesa. Pero que su equipo, de momento, se inclina por todo lo contrario: mantenerla abierta. Esta es, de hecho, la tendencia que históricamente se ha seguido en el Estado español. Hay otros países, como Alemania, que hacen todo lo contrario. En su explicación ante los periodistas, Puente ha añadido que incluso en este país tienen debates; sobre todo después de que la apertura de la línea Berlín-Hamburgo después de tenerla cerrada una temporada, "fuera horrible". Los dos sistemas tienen ventajas y desventajas, ha insistido.
La renovación integral de la vía de alta velocidad que conecta las capitales catalana y española ya estaba decidida y dispone de contratos adjudicados. Lo que habrá que estudiar en su momento es si hay que interrumpir la circulación durante un periodo prolongado para poder ejecutarla. Este escenario tendría consecuencias importantes para la movilidad, la actividad económica y las conexiones ferroviarias de Catalunya. El sector más deteriorado de este corredor es el tramo Madrid-Calatayud. Las vibraciones denunciadas por los maquinistas y las restricciones de velocidad ya habían obligado a Adif a adelantar las obras inicialmente previstas para 2027.
Inteligencia artificial y doble control humano en la alta velocidad española
Ante la catastrófica situación de la alta velocidad española, Puente ha explicado en esta misma rueda de prensa que el Gobierno ha elegido recurrir a la inteligencia artificial y a una doble supervisión humana para reforzar la seguridad en los trenes. El plan de optimización de la seguridad que ha aprobado el Consejo de Ministros gira en torno a la innovación tecnológica y de novedades en el control y en la protección de los pasajeros. Tal como ha expuesto el ministro, se incorporará la inteligencia artificial a los centros de control, y se añadirá un segundo operador humano encargado de validar cada decisión que se tome en la supervisión ferroviaria.
Los centros de control trabajarán con un software nuevo, ha detallado Puente, que incluirá alertas automáticas, libros electrónicos de telefonemas y listas de validación, además de una ergonomía visual mejorada para interpretar con mayor facilidad dónde están los trenes y en qué estado se encuentran las vías. El paquete también prevé un agente de IA, que se ocupará de supervisar cómo funciona el sistema, anticipar escenarios, detectar anomalías y monitorizar las conversaciones entre maquinistas y controladores.
En la línea Madrid-Sevilla, el plan contempla completar el despliegue total del sistema de seguridad ERTMS N2 de acuerdo con el calendario establecido. Se quiere impulsar, asimismo, una auditoría extraordinaria e inmediata de los sistemas de seguridad a cargo de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF), que pondrá al día la de noviembre de 2025.
