El PSOE ha expulsado al alcalde de Almussafes (València), Toni González, en un nuevo caso vinculado al movimiento MeToo dentro del partido. La dirección socialista ha tomado esta decisión a raíz de las declaraciones públicas que el dirigente ha hecho en las últimas semanas contra las mujeres que lo habían denunciado por acoso sexual, unas palabras que, según fuentes del partido, suponen una “revictimización” de las denunciantes. González ya había sido suspendido cautelarmente de militancia el pasado diciembre, cuando se hicieron públicas diversas acusaciones de acoso sexual y laboral en su contra. A pesar de aquella medida disciplinaria, hasta ahora mantenía el cargo de alcalde del municipio y también su acta dentro del grupo socialista en el Ayuntamiento.
Según fuentes socialistas en declaraciones a la agencia EFE, la decisión ha sido adoptada por el área de Organización federal del partido después de analizar las intervenciones públicas de González en las últimas semanas. El PSOE considera que en estas declaraciones el alcalde ha “revictimizado” a las mujeres que lo denunciaron por acoso sexual y laboral, además de revelar su identidad y mostrar actitudes que interpretan como represalias. Este comportamiento, añaden las mismas fuentes, supone también una “deslealtad manifiesta a los valores del partido” y es incompatible con los principios de igualdad y respeto que defiende.
El conflicto interno ya se había agravado a finales de febrero. El día 25, el Comité de Ética y Garantías del PSPV-PSOE abrió un expediente a González por una “amenaza velada” dirigida a la secretaria general del partido en el País Valencià y ministra de Ciencia, Diana Morant, así como por “menospreciar” a la mujer que lo había denunciado por presunto acoso sexual. Según las mismas fuentes, el expediente también respondía a otro motivo: una posible “deslealtad al proyecto socialista”. El partido interpretó en este sentido unas declaraciones del alcalde en las que admitía que mantenía conversaciones con otras formaciones políticas para impulsar una alternativa municipal.
En paralelo, González ha defendido públicamente su inocencia. En una carta abierta publicada el 24 de febrero en sus redes sociales, el alcalde sostenía que la denuncia por acoso sexual y laboral es “falsa” y forma parte de una campaña sostenida contra él. Según su relato, esta ofensiva se habría iniciado hace más de cuatro años con el objetivo de perjudicar su imagen política, personal, familiar y profesional. “Ante la falta de pruebas en mi contra y las pruebas y testimonios de mi inocencia que yo sí he aportado ante mi partido, resulta incomprensible que el caso no haya sido archivado”, afirmaba en el texto. González también advertía que piensa defender su honor y su reputación “en todos los frentes posibles”.
