Es sabido que en política, en la gestión del poder, cuando abandonas una plaza, nunca queda un vacío, ya que enseguida alguien ocupa el espacio que has dejado libre. Este año, Televisión Española, el Estado español, ha decidido no emitir Eurovisión. No ha sido el único Estado que ha tomado esta decisión. No es voluntad de este artículo analizar la efectividad que puede tener esta decisión ni valorar los motivos que han llevado a la cadena española a borrarse de emitir un producto de éxito.

La voluntad de este artículo es preguntarse quién ocupará el espacio que ha abandonado RTVE. Y, sobre todo, sugerir que quien debería ocuparlo es TV3. Insisto, sin caer en la trampa de pensar que hacerlo es ir contra la causa de quienes se marchan. Son dos cosas distintas. Y aquí, tal como yo lo veo, la cuestión principal es saber si el organismo del que el Estado español te ha vetado sistemáticamente durante muchos años ahora estaría dispuesto a hablar de ello de nuevo, tras la crisis con España.

Hay excusas legales, y de alguna manera técnicas, para justificar un 'no' en menos de un minuto. A todas estas excusas les diré que TV3 no empezó a emitir pidiendo permiso. Y que continuó porque nadie se atrevió a apagarla. ¿Existe alguna opción real para que TV3 pueda emitir el concurso de Eurovisión este año? La respuesta es que sí. Antes de entrar en las más sofisticadas, subrayo la más potente y posible: si recibe una invitación de la UER, el organismo que lo organiza. Así de sencillo: una invitación excepcional. Además, no estamos hablando de participar. Ni siquiera de que los catalanes puedan votar. Solo hablamos de los derechos de emisión, y una vez que el Estado español ha decidido renunciar a emitir el programa por RTVE.

Por una invitación excepcional es como Australia hace más de diez años que participa en Eurovisión, así como, en su momento, se invitó —a pesar de no cumplir con los criterios establecidos— a Israel, Azerbaiyán, Armenia, Georgia o Chipre, por el motivo que sea. Además, sería coherente con la línea estratégica de la CCMA, que en 2019 pidió ser miembro de pleno derecho de la UER (Unión Europea de Radiodifusión) y su petición fue rechazada por la presión política que realizó el Estado español.

¿Existe alguna opción real para que TV3 pueda emitir el concurso de Eurovisión este año? La respuesta es que sí

Hay que decir que Catalunya Música sí que participa parcialmente en Euroradio —esto era una posible puerta de entrada—, que TV3 colabora en intercambios técnicos europeos y que la CCMA tiene un nivel tecnológico comparable al de muchas televisiones europeas. Hay que decir que Irlanda del Norte, Gales y Escocia son miembros de la UER. No por ser Estados independientes, sino porque la BBC, que es quien representa al Reino Unido en la UER, incluye a sus emisoras. Aquí la cosa funciona un poco diferente. Un acuerdo con RTVE podría ser una de las vías para que TV3 entrara en la UER. Pero en 2019 la cosa fue muy distinta. No importó la resolución del Parlament a favor, ni la propuesta formal de la CCMA. Ningún reconocimiento internacional para Catalunya. Para el Estado español, incluso en los ámbitos de la cultura, esta es su cultura. Es cuestión de no rendirse. Y de aprovechar las oportunidades que se van presentando. Y el feo de España al concurso de Eurovisión de este año es una.

Si nadie ha pensado en ello, mal. Si se ha encendido alguna bombilla, pero la excusa ha sido que queda poco tiempo, mal. Porque emitirlo o no, no es lo más importante. Lo importante es reaccionar, moverse, ocupar el espacio que alguien ha dejado libre. Ahora bien, si lo hiciéramos, qué risa también. Daría para muchos artículos. ¿Quién lo presentaría? ¿Con qué estilo? ¿Cómo sería el discurso? ¿Se aprovecharía para hacer activismo contra la guerra?… ¿Sabéis que tendría mucha audiencia, verdad? Venga, Eurovisión por TV3.