En el año 1995, los Joves de Mallorca per la Llengua, pusieron en marcha una iniciativa que llamaron Correllengua. Como la Korrika del País Vasco (carrera en la que se inspira este movimiento), este grupo de jóvenes mallorquines comprometidos organizó una carrera de relevos por toda la isla que transportaba la llama de la lengua catalana por todas partes para defender su normalización. Y, al mismo tiempo, con la intención de que la defensa del idioma fuera vista como abierta, alegre y participativa en una combinación de fiesta y reivindicación. Esta iniciativa se ha ido replicando en las últimas tres décadas por todos los Països Catalans, pero este año esta iniciativa da un paso gigantesco y se convierte en el Correllengua Agermanat, que quiere superar todas las fronteras administrativas entre las diferentes autonomías y estados donde se habla el catalán. La “carrera de relevos” comienza este mismo domingo desde Prada, en la Catalunya Nord, el municipio donde está enterrado Pompeu Fabra y desde donde saldrán dos llamas que recorrerán más de 1.500 kilómetros en 17 etapas por todos los Países Catalanes, culminando en L'Alguer.
Dos llamas que se volverán a juntar en Tarragona
Una de las dos llamas saldrá en dirección hacia Lleida y la otra hacia Perpinyà y posteriormente en dirección a Girona y Barcelona, donde llegará el 21 de abril y atravesará la ciudad, de mano en mano. Para entender el contexto en el cual se desarrollará esta iniciativa popular, los datos del uso social de la lengua en la capital de Catalunya son muy preocupantes: menos de un 20 % de los jóvenes de entre 15 y 34 años tiene el catalán como lengua habitual, según datos de la Encuesta de la Juventud de Barcelona. “El Correllengua es una carrera de relevos, una carrera simbólica, de dos kilómetros en los tramos de carretera y pocos metros en los tramos de ciudad, durante los cuales los corredores y los ciclistas se van pasando la llama, de mano en mano, de pueblo en pueblo, hermanándonos y reivindicando la lengua”, explica a ElNacional.cat Anna Rosselló, una de las portavoces del Correllengua Agermanat, que explica que Joves per Mallorca se pusieron en contacto con gente de todo el territorio para conseguir hacer realidad este hito.
“Todo el mundo que participa lo hace a título individual, nadie participa como socio o como militante”, añade. Tal como explica, orgullosa, Rosselló, miles de entidades se han adherido a la causa, desde clubes deportivos como el F.C. Barcelona o el Espanyol (la carrera pasará por el RCDE Stadium) hasta entes locales que también han puesto su granito de arena. Esta semana, el Parlament de Catalunya leyó una declaración para apoyar la iniciativa, destacando que esta recorrerá “todos los territorios del dominio lingüístico”, convirtiéndose en “una afirmación clara y colectiva de la unidad de la lengua”.
Recuperar la ilusión y la calle con acciones activas para defender la lengua
El objetivo de la carrera es claro: “Devolver la ilusión, devolver a la gente a la calle, hacer tejido cultural y social”, en palabras de la portavoz de la iniciativa, que remarca la importancia de reivindicar el uso social de la lengua desde todos los campos y con acciones activas. Es decir, con un Correllengua hermanado que hace meses que se cocina a fuego lento y sin que sea una respuesta a ningún elemento en concreto. Esto implica ir mucho más allá de las reacciones que se tengan que dar, por ejemplo, a los ataques judiciales al catalán en la escuela, o a los malos datos de uso social en todo el país, especialmente en Barcelona y su área metropolitana y entre los jóvenes. “Tenemos que dejar de hacer solo acciones reactivas y apostar por aquellas que suman y que proponen, que son una gran fiesta y que pueden unir a miles de personas en todas partes”, apunta Rosselló. Cuando las llamas lleguen a diferentes puntos del dominio lingüístico, como Barcelona, Girona, Tarragona, Lleida, Puigcerdà, València (coincidiendo con la Diada del País Valencià), Perpinyà o Maó, serán recibidas con música y espectáculos gratuitos.
Desde la organización explican que todos los tramos del Correllengua Agermanat ya han sido cubiertos, pero las inscripciones continúan abiertas por si alguien se quiere añadir de última hora en este evento para defender la unidad de la lengua. “Todos hablamos una misma lengua y la queremos mantener viva con toda la ilusión y la esperanza, como es normal. El Correllengua es un reflejo de esta unidad lingüística. Sí, existen fronteras administrativas, pero no son lingüísticas”, saca pecho Rosselló. Con todos los tramos llenos, los organizadores aseguran que, a pesar de que hay algunas zonas que cuesta más de llenar que otras, el principal reto ha sido que la llama siga en movimiento en algunos horarios determinados. “Entre semana y por la mañana es cuando es más difícil. Las dificultades son más en términos logísticos que no territoriales.
“Querríamos pasar por todas partes, pero logísticamente es muy difícil
El mapa de esta iniciativa es extenso, pero también tiene algunos agujeros, por ejemplo en la Catalunya Central, la Costa Brava o el Maresme en el Principat. La ruta baja de Puigcerdà hasta la Seu d'Urgell y después hasta Lleida, Montblanc, Reus y Tarragona, o por Perpinyà, Figueres, Girona, Granollers, Barcelona, Vilanova i la Geltrú y El Vendrell, hasta llegar a Tarragona, donde se vuelven a juntar las dos llamas para continuar hasta las Terres de l'Ebre y el País Valencià. La llama tampoco pasa por Andorra ni por el interior del País Valencià, ya que sigue la línea de la costa, hasta llegar a Elx.
“Nos habría gustado llegar a todos los rincones. De hecho, la segunda llama no estaba en la idea inicial, pero la gente de los Pirineos se puso en contacto con nosotros. Nos hemos quedado con las ganas de pasar por Andorra y de tener presencia en la Catalunya Central, la Franja o el interior del País Valencià. Querríamos pasar por todas partes, pero logísticamente es muy difícil de conseguir”, ha lamentado Rosselló, animando, eso sí, a aquellas personas que viven en alguna villa donde no transcurre el Correllengua a seguir la llama desde el municipio más cercano. Ante el éxito de esta edición, este podría ser un reto de futuro.
