La mayoría de los once agentes de la policía española, imputados el marzo pasado por las cargas a votantes en centros de Barcelona 1-O del 2017, no se han reconocido en los vídeos de aquella jornada o recordaban la actuación policial de forma vaga, hoy ante el titular del juzgado de instrucción 7 de Barcelona, que aceptó imputarles a petición de la ANC, Òmnium e Irídia, personadas como acusaciones populares, aparte de las particulares por las personas heridas. El enero pasado, las entidades pidieron 37 nuevas imputaciones después de aportar un exhaustivo informe con imágenes, donde aseguran que se identifican hasta 468 acciones policiales desproporcionadas en 16 escuelas de Barcelona. El juez aprobó las 9 de hoy, después de revisar las actuaciones.

Los nueve policias -defendidos por la Abogacía del Estado, menos en un caso que llevaba abogado particular y que se han personado en el juzgado desde  diferentes puntos del Estado español- solamente han respondido a las preguntas del juez Francesc Miralles, de la fiscal (más activa que el anterior, según las acusaciones) y a sus defensas. Laia Serra, una de las abogadas de las acusaciones, ha explicado que los agentes han declarado que el 1 de octubre de 2017 había "un ambiente muy tenso y hostil" y que "usaron la fuerza necesaria" para poder entrar en los centros y detener las votaciones, como había ordenado la magistrada del TSJC, Mercedes Armas, todo y que siempre manteniendo la convivencia, que en ciertos puntos no pasó. Los agentes no se han reconocido haciendo acciones irregulares. Y cuando, en el vídeo, veían a otro compañero  que pegaba con el bastón policial a la cabeza de un ciudadano- u otra acción incorrecta, también eludían contestar, según fuentes judiciales. La policía española, como los Mossos de Esquadra, tiene un protocolo del uso del bastón policial del cual se indica que solamente se puede pegar de cintura hacia abajo. Este protocolo, pedido por las acusaciones, no está aportado a la causa.

Recursos

De las nuevas imputaciones solicitadas por las entidades: 24 serían nuevas imputaciones y 13 serían ampliaciones, es decir, de agentes que ya son investigados por otras acciones. Actualmente, hay una cincuentena de agentes imputados. El juez Francesc Miralles aceptó ampliar la investigación contra once de los 37 nuevos agentes porque se les ve dando puñetazos o con el bastón policial a la cabeza de votantes, mientras descartó los casos, donde los agentes arrastran o empujan ciudadanos, al considerar que "no es una actuación desproporcionada" para cumplir la orden judicial del TSJC de no permitir la votación. Cuatro de los nuevos investigados son jefes de grupo.

Las entidades presentaron recurso contra la decisión del juez, y la Audiencia de Barcelona tendrá que resolver si el juez tiene que citar a declarar los otros 26 policías  como investigados, hecho que puede demorar más la conclusión de la causa. El titular del juzgado de instrucción 7 de Barcelona también ha investigado la pérdida de un ojo de Roger Español,  agresión que también será juzgada.