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El PSC vuelve a tener representación en Ripoll, un mes y medio después de la crisis por el cese de los concejales que facilitaron la aprobación de los presupuestos a la alcaldesa Sílvia Orriols y de la sucesiva crisis de dimisiones de los siguientes integrantes de la lista electoral a modo de protesta. Los nuevos concejales han tomado posesión del cargo en el Pleno de este martes. Se trata de Paco Morillo y Jorge Iglesias, ambos salidos de la órbita sindical y vinculados a UGT. El Pleno ha sido tenso, marcado por las críticas de Orriols, que ha tildado a los nuevos representantes socialistas de "esquirols" y ha reprochado a uno de ellos que interviniera en castellano.

Morillo no ha querido intervenir durante la toma de posesión, mientras que Iglesias sí lo ha hecho para agradecer a la dirección de los socialistas el haberlo escogido y ha asegurado que hará "la actividad que corresponda como concejal con la lealtad que corresponda". Orriols se ha mostrado muy crítica con la elección de los dos nuevos concejales socialistas: "Les recuerdo que ninguno de ustedes ha sido escogido democráticamente en las urnas por los ripolleses y, por lo tanto, en esta sala de plenos no representan a los votantes de ninguna lista electoral, sino a ustedes mismos y basta". La alcaldesa y líder de Aliança Catalana les ha acusado de “pisotear” el trabajo de los dos anteriores concejales socialistas, Pérez y Avilés, "con deslealtad y traición". Así, recordando que vienen de la órbita sindical, los ha tildado de "esquiroles".

Iglesias ha intervenido en castellano, hecho que ha criticado duramente Orriols. "Por respeto institucional al Ayuntamiento que representamos y a la nación que servimos, le recuerdo que la lengua natural y propia del Principado de Catalunya es el catalán y, si no tiene conocimiento, le hago saber que quedan plazas en la escuela de adultos de Ripoll. Si quiere salir le puedo entregar un formulario de inscripción!", le ha espetado Orriols. A lo cual ha añadido que no entiende que el PSC, "partido que pretendidamente defiende el catalán en las instituciones", haya "considerado conveniente introducir con calzador dentro del Ayuntamiento a un concejal que ni es ni vive en Ripoll y que no habla la lengua catalana en el desarrollo de su cargo público". Iglesias le ha respondido que "hará lo posible por aprender catalán", y ha replicado a Orriols que "haga lo posible por hacer acciones sociales".

 

Paco Morillo es vecino de Ripoll y está vinculado a UGT, sindicato con el cual ejerció como representante sindical en el comité de su empresa, Fibran Group, durante más de veinte años. También ha sido entrenador y árbitro de fútbol y de fútbol sala en Ripoll y Sant Joan de les Abadesses. En cuanto a Jorge Iglesias, nacido en Montevideo (Uruguay), llegó a Catalunya a raíz de la situación política de su país. Ha trabajado en Artigas Alimentària, donde fue representante sindical, y durante dieciocho años ejerció de secretario de organización de la Unión Territorial de la UGT en las comarcas gerundenses. Actualmente jubilado, participa en proyectos de UGT en el Ripollès dirigidos a jóvenes.

Son las dos personas propuestas por la dirección gerundense del PSC después de la disolución de la agrupación de Ripoll y la creación de una comisión gestora. La decisión se tomó después de forzar la dimisión de Enric Pérez y Anna-Belén Avilés y de que ninguna otra persona de la lista electoral quisiera tomar posesión. La dirección socialista ha defendido que el cese de los concejales respondía a una "asunción de responsabilidades" por romper la línea de partido, que establece que "la extrema derecha es una línea roja". Pérez y Avilés afirmaron que su proyecto político está en los "antípodas" de Orriols, pero justificaron su abstención "con el propósito de evitar un nuevo circo político y mediático en Ripoll". Así, Orriols consiguió aprobar los presupuestos de 2026 por primera vez, a pesar de que su gobierno municipal no tiene la mayoría en el Pleno.

Caen las alegaciones al presupuesto municipal

El debate más intenso del pleno ha venido con la votación de las alegaciones al presupuesto que presentó a título personal Paco Morillo como un vecino del municipio cuando todavía no era concejal del PSC. Orriols ha tildado la presentación de las alegaciones como "maniobra política legítima, pero inmoral" y ha acusado a los socialistas de querer hacer "un intento burdo de paralizar el Ayuntamiento". Las alegaciones finalmente han sido desestimadas con 7 votos a favor —los 6 de Aliança y el único de Som-hi Ripoll—, 3 abstenciones de los concejales de Junts y 6 votos en contra —ERC, CUP y PSC—. Los servicios técnicos del Ayuntamiento —secretaría e intervención— han hecho un informe contra las alegaciones porque "no se ajustan a derecho" y recomendando que se desestimen.

La concejala de ERC Chantal Pérez, a pesar de que ha votado en contra para ser consecuente con el voto que emitieron contrario a los presupuestos, ha criticado la decisión del PSC de presentar estas enmiendas. "Unos compañeros suyos hicieron una votación para evitar el sainete que ustedes han provocado después y eso no beneficia a Ripoll, beneficia a su grupo y a Aliança", les ha espetado. Por su parte, el concejal 'cupaire' Jordi Hostench ha criticado que tanto Aliança como el PSC "tienen interés en continuar perpetuando una especie de sainete y confrontación para ver quién es antagonista de uno y otro, pero son dos partidos que se retroalimentan". Hostench ha justificado el voto negativo para "no validar los presupuestos" de Aliança.