“Desacuerdo absoluto”. De esta manera ha valorado la ejecutiva del PSC de Girona la decisión de sus dos concejales en Ripoll de abstenerse en la votación de los presupuestos municipales presentados por la alcaldesa, Sílvia Orriols, y permitir así que, por primera vez, la líder de Aliança Catalana haya conseguido aprobar las cuentas del consistorio. La decisión de los dos concejales ha hecho saltar por los aires el discurso del PSC en el Parlament, donde el presidente de la Generalitat y primer secretario socialista, Salvador Illa, concentra la estrategia de rechazo a la ultraderecha en la réplica al grupo que encabeza Orriols, con dos escaños.
La abstención de los concejales del PSC ha provocado este jueves un empate a siete en la votación de los presupuestos municipales. Las cuentas han conseguido el apoyo de los seis concejales de Aliança Catalana y del concejal de Som-hi Ripoll frente al no del resto de la oposición, Junts, ERC y la CUP, lo cual ha permitido que en segunda votación Orriols ejerciera el voto de calidad, con lo cual los presupuestos han quedado aprobados. El concejal socialista Enric Pérez ha argumentado que su objetivo era evitar el escenario de la cuestión de confianza y “volver a poner Ripoll en el foco”, a pesar de que ha asegurado que tiene motivos para votar en contra de estas cuentas.
Actuar en consecuencia
Los argumentos del concejal, sin embargo, no han sido suficientes para explicar el agujero que desde Ripoll han abierto en el discurso y la estrategia de los socialistas en Catalunya, y el partido se ha apresurado a marcar distancias. Esta mañana a primera hora, a través de un comunicado, el PSC de Girona ha asegurado que los concejales socialistas no tenían el aval de la federación y que no habían informado previamente de esta decisión. “Por este motivo, la ejecutiva del partido en las comarcas gerundenses ha citado de manera inmediata a los concejales del grupo municipal de Ripoll para exigir explicaciones y actuar en consecuencia.”
La dirección socialista insiste, además, en rechazar el discurso de Aliança Catalana. La federación del PSC asegura que el proyecto político de los socialistas “se fundamenta en la defensa de la democracia, los derechos sociales y la convivencia”. “Es incompatible con cualquier planteamiento que promueva la exclusión, el retroceso de derechos o la normalización de discursos de odio”, añade el texto que concluye insistiendo en que “la línea política de los socialistas se sitúa en las antípodas de este tipo de posicionamiento y no admite ambigüedades”.
Desde el inicio de la legislatura, Illa ha focalizado en Aliança Catalana y sus dos escaños el discurso de rechazo a la ultraderecha, mientras que ha puesto sordina a los argumentos de Vox, que cuenta con once diputados en la Cámara. El PSC considera que Aliança Catalana no es un rival electoral directo, mientras que Vox sí representa un riesgo electoral en los principales graneros de votos socialistas.