El alcalde de Murcia, José Ballesta (PP), ha muerto este domingo a los 67 años a consecuencia de un cáncer. El ayuntamiento de la ciudad decretará durante las próximas horas tres días de luto, según ha informado la misma institución municipal. En un comunicado, el consistorio murciano expresa su "profundo pesar por la muerte de su alcalde después de una vida marcada por una vocación de servicio público ejemplar y una entrega permanente a Murcia y a los murcianos". "Nuestra ciudad acaba de perder a su alcalde, pero también a una persona que dedicó su vida al servicio público, al trabajo constante y al compromiso con sus vecinos", sostiene el ayuntamiento.
Catedrático de medicina, exrector de la Universidad de Murcia y político, abandonó las aulas hace veinte años de la mano del entonces presidente autonómico Ramón Luis Valcárcel para formar parte de la candidatura del PP a la Asamblea Regional en 2007, y fue miembro del gobierno murciano en dos ocasiones, primero como consejero de Obras Públicas y, después, como consejero de Obras Públicas.
Alcalde en dos etapas: 2015-2021 y desde el 2023
Llegó por primera vez a la Alcaldía después de las elecciones de mayo de 2015, relevando al también popular Miguel Ángel Cámara. Entonces obtuvo 12 concejales, a tres de la mayoría absoluta, lo que le obligó a pactar con Ciudadanos, una situación que se repitió en las municipales de 2019, en las que consiguió 11 representantes, pactando de nuevo con el partido naranja. Fue una etapa de gobierno complicada que terminó con una moción de censura planteada por el PSOE y con el apoyo de los que fueron sus socios de gobierno, que lo apartaron de la alcaldía en 2021. Aun así, recuperó el cargo en las municipales de mayo de 2023, en aquella ocasión, con mayoría absoluta, con la que ha estado gobernando hasta ahora.
En tratamiento desde el 2024
El alcalde llevaba desde principios de 2024 en tratamiento por un cáncer de colon, una enfermedad que siempre trató con enorme discreción. De hecho, nunca llegó a comunicar oficialmente su enfermedad y mantuvo su actividad al frente del consistorio, de la cual solo se apartó de manera puntual en un par de ocasiones, y por breves períodos de tiempo.
En los dos años que pasaron desde el diagnóstico, Ballesta participó en actos públicos hasta hace pocos días: su última aparición fue el pasado 30 de abril, cuando presidió el pleno municipal de aquel mes, en el que estuvo unas dos horas antes de ausentarse de la sala. Semanas antes, con motivo de la Semana Santa y las Fiestas de Primavera, había mantenido también una intensa actividad, asistiendo a gran número de procesiones y desfiles durante las fiestas, después de las cuales redujo notablemente su presencia pública.
