Blanca Serra, activista y militante histórica de la izquierda independentista, ha fallecido a 82 años. Figura clave del independentismo, se mantuvo activa hasta los últimos días en la defensa de la memoria, las libertades y los derechos nacionales. Víctima de torturas durante el franquismo y la transición, Serra denunció reiteradamente los abusos sufridos y el silencio institucional. En su última declaración pública, después de que la fiscalía archivara su denuncia por no poder identificar a los responsables, advertía: “Demasiados jóvenes desconocen lo que significa vivir bajo un régimen autoritario sin libertades, bajo el miedo y la represión”.
Nacida en Barcelona en 1943, en plena posguerra, era licenciada en filología clásica y combinó la docencia con el compromiso político. Inició la militancia en los años sesenta en el Front Nacional de Catalunya, y más adelante formó parte del comité ejecutivo del PSAN y del PSAN-Provisional. También participó en la fundación de la Assemblea de Catalunya.
Su trayectoria estuvo marcada por la represión. Se exilió en la Catalunya Nord y, ya de regreso, fue detenida en diversas ocasiones entre finales de los años setenta y principios de los ochenta, acusada de colaboración con ETA y otros delitos políticos. Denunció torturas físicas y psicológicas por parte de la policía española: “Recuerdo que me ponían la capucha y no me dejaban respirar. Y que me pegaban en la planta de los pies, que no sabía que hacía tanto daño. Me rompieron un par de dedos y ya no podía ni ponerme los zapatos”.
"Se podía haber hecho mucho más el 2017. Se perdió una oportunidad"
Serra convirtió su testimonio en una herramienta de denuncia, especialmente contra lo que consideraba la impunidad de las torturas en la comisaría de Vía Laietana. Reclamó reiteradamente que el espacio se transformara en un centro de memoria.
Hasta el final, continuó implicada en el movimiento independentista. Participó en las consultas por la independencia, formó parte del secretariado de la Assemblea Nacional Catalana y fue candidata de la CUP en diversas elecciones. También estuvo vinculada a entidades educativas y culturales, y al sindicalismo docente, como por ejemplo en el Sindicat de Treballadors de l’Ensenyament de Catalunya de la Intersindical-CSC, la Xarxa d’Entitats Cíviques i Culturals dels Països Catalans pels Drets i les Llibertats Nacionals y de la Federació d’Organitzacions per la Llengua Catalana (FOLC).
Sobre el proceso independentista, se mostraba crítica con la gestión política de 2017: “Se podía haber hecho mucho más en 2017. Se perdió una oportunidad”. Y añadía: “Pero no hay que hacer el llorica y hay que continuar. Y después de nosotros vendrán otros”.
El funeral se celebrará el lunes a las doce y media del mediodía en el tanatorio de Les Corts.
