Un influyente ministro del gobierno marroquí ha vuelto a poner sobre la mesa el vínculo de Marruecos con Ceuta y Melilla al evocar la "liberación de las ciudades ocupadas en el océano Atlántico" durante una ceremonia religiosa presidida por el rey Mohamed VI en el Palacio Real de Rabat. Las palabras del ministro de Asuntos Religiosos e Islámicos, Ahmed Tawfiq, se producen en un momento especialmente sensible, después de la crisis migratoria de finales de julio y en plena tensión entre Rabat y Madrid.
La ceremonia, celebrada este lunes con motivo del aniversario del nacimiento del profeta Mahoma, supuso la primera aparición pública de Mohamed VI desde la entrada masiva de migrantes en Ceuta. El monarca estuvo acompañado, entre otros, por el príncipe heredero Moulay Hassan y por el jefe del gobierno marroquí, Aziz Ajanuch. Durante su intervención, Tawfiq destacó la relación de Ceuta con la tradición religiosa marroquí. Según la agencia oficial MAP, el ministro recordó que dos destacados autores de obras sobre la figura del profeta Mahoma estuvieron vinculados a la ciudad y citó Dalail Al-Khayrat, del imán Al-Jazouli. Según explicó, esta obra fue un referente para los marroquíes "en su movilización para liberar las ciudades ocupadas en el océano Atlántico al comienzo de la edad moderna".
Aunque Tawfiq no estableció explícitamente ninguna relación entre esta referencia histórica y la situación política o migratoria actual en Ceuta o Melilla, sus palabras adquieren una especial relevancia por el momento en que se producen. El discurso recupera una narrativa histórica y religiosa sobre las ciudades del norte de África precisamente cuando Rabat ha vuelto a situar sobre la mesa la cuestión de la soberanía de Ceuta y Melilla.
Marruecos reivindica los "derechos históricos y geográficos"
Las palabras del ministro de Asuntos Religiosos llegan, además, después de las declaraciones que ha hecho durante las últimas semanas el ministro de Justicia marroquí, Abdellatif Ouahbi. El 21 de agosto, Ouahbi afirmó que Ceuta y Melilla constituyen un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos y reclamó la creación de un mecanismo de diálogo con España para abordar el futuro de las dos ciudades y conseguir su "retorno al seno de la patria" marroquí. Ouahbi también ha planteado esta cuestión después de la crisis migratoria de finales de julio, que llevó a decenas de miles de personas a intentar entrar en Ceuta desde Marruecos. Sus declaraciones han roto el silencio que durante años había rodeado públicamente la reivindicación territorial marroquí sobre las dos ciudades autónomas. El Ministerio de Exteriores, José Manuel Albares, español rechazó de manera contundente cualquier planteamiento diferente del reconocimiento de Ceuta y Melilla como ciudades españolas y fronteras del Estado y de la Unión Europea.
En paralelo, Ouahbi ha reclamado a España el retorno de los menores marroquíes no acompañados que entraron en Ceuta durante la crisis. El ministro de Justicia pertenece al Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM), segunda fuerza del gobierno marroquí, y participa en la campaña para las elecciones legislativas del próximo 23 de septiembre.
Robles: "Ceuta y Melilla son españolísimas"
Las reivindicaciones procedentes de Rabat han encontrado una respuesta contundente por parte del gobierno español. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ya había afirmado el 12 de agosto, durante su visita a Ceuta, que "Ceuta y Melilla no son españolas, ¡son españolísimas!" y que "a Ceuta y a Melilla no se las toca". Robles también advirtió que cualquier agresión contra las dos ciudades sería una agresión contra España.
La ministra ha vuelto a defender esta posición en su comparecencia en el Congreso de este martes, en plena crisis política derivada de la gestión de la entrada masiva de migrantes. Robles ha insistido en la defensa de la soberanía española sobre Ceuta y Melilla y ha calificado las dos ciudades de "españolísimas e intocables". El Gobierno ha mantenido también esta posición por vía diplomática. Ante las declaraciones de Ouahbi, Exteriores remarcó que Ceuta y Melilla son "dos ciudades españolas, frontera de España y de la Unión Europea" y que forman parte de la integridad territorial y de la soberanía españolas reconocidas internacionalmente.
