La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha utilizado la crisis migratoria de Ceuta para reforzar sus políticas migratorias y ha conseguido reunir una amplia mayoría de gobiernos europeos en torno a una respuesta más dura a la crisis de Ceuta. Italia y Dinamarca han impulsado una carta suscrita por los dirigentes de 22 estados miembros que reclama una reunión extraordinaria de los ministros de Interior de la Unión Europea y una actuación inmediata para reforzar las fronteras exteriores, agilizar los retornos y combatir la inmigración irregular. La iniciativa convierte los acontecimientos de Ceuta en una advertencia para el conjunto de la UE. Los firmantes consideran que la entrada masiva de decenas de miles de personas ha demostrado la vulnerabilidad de la frontera sur y reclaman movilizar rápidamente los instrumentos europeos disponibles, incluido un refuerzo de Frontex y una cooperación más efectiva con Marruecos. La carta ha sido enviada al presidente del Consejo Europeo, António Costa; a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a Irlanda, que ejerce la presidencia semestral del Consejo de la UE.
“Las imágenes llegadas desde Ceuta han demostrado una vez más cuán urgente es una respuesta europea a la inmigración clandestina", ha afirmado Meloni a través de la red X. Según la primera ministra, Europa debe actuar conjuntamente para proteger las fronteras, luchar contra los traficantes de personas, hacer más efectivas las expulsiones y "eliminar cualquier factor que pueda incentivar nuevas entradas ilegales". "Se trata de una señal importante: la posición que Italia defiende desde hace tiempo es compartida hoy por un número cada vez mayor de países europeos. Defender las fronteras exteriores de la Unión no es el interés de un solo estado, sino una responsabilidad compartida por toda Europa", afirma Meloni en su publicación.
Le immagini arrivate da Ceuta hanno dimostrato ancora una volta quanto sia urgente una risposta europea all’immigrazione clandestina.
— Giorgia Meloni (@GiorgiaMeloni) August 1, 2026
Per questo l’Italia ha promosso, insieme alla Danimarca, una lettera sottoscritta da 22 Stati membri dell’Unione europea, che chiede un’azione… pic.twitter.com/v8nmxzSYKn
Danmark og Italien kræver øjeblikkelig handling i forhold til EU’s ydre grænser pic.twitter.com/XWHC8WQYKd
— Statsministeriet (@Statsmin) August 1, 2026
La carta impulsada por Meloni llega pocas horas después de que Pedro Sánchez se dirigiera también a Ursula von der Leyen y António Costa para denunciar la reacción “egoísta y polarizadora" de algunos gobiernos europeos y reclamar una reunión urgente de los ministros de Interior. Las dos iniciativas coinciden en pedir una respuesta coordinada, apoyo a España y asumir la protección de las fronteras exteriores como una responsabilidad compartida. La diferencia es el énfasis: mientras Sánchez reclama solidaridad y defiende la gestión española, los líderes reunidos por Meloni exigen reforzar las fronteras, combatir la inmigración irregular y revisar las políticas que pueden actuar como “factores de atracción”; entre las que la carta menciona expresamente la regularización de un gran número de migrantes irregulares que impulsó el Gobierno de Sánchez.
Una mayoría europea al lado de Meloni
La iniciativa no es solo una declaración del gobierno italiano. Ha sido suscrita por Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Alemania, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Malta, los Países Bajos, Polonia, la República Checa, Rumanía y Suecia. En total, son 22 de los 27 estados miembros, una mayoría lo suficientemente contundente para situar el planteamiento de Meloni en el centro del debate europeo. Los firmantes expresan una “profunda preocupación” por los acontecimientos registrados en la frontera exterior de la UE en Ceuta y se declaran decididos a impedir que las redes de tráfico de personas pongan en cuestión la integridad territorial europea. “La Unión Europea no puede permitir pasos masivos incontrolados”, advierten. Tampoco puede tolerar, añaden, la instrumentalización de la migración ni otras amenazas híbridas que transmitan la idea de que entrar irregularmente en territorio comunitario puede acabar comportando el derecho a quedarse.
22 países de la UE firman una carta sobre Ceuta… y España no está
— BELLUMARTIS (@bellumartis) August 1, 2026
Italia y Dinamarca han impulsado una carta firmada por 22 Estados miembros (entre ellos Meloni, Frederiksen, Merz, Tusk, Orpo, Mitsotakis…) dirigida a la Comisión y a la Presidencia irlandesa del Consejo.
En ella… pic.twitter.com/jXtdiMFD3X
Las regularizaciones, consideradas un "factor de atracción"
La carta no se limita a reclamar una actuación ante la emergencia de Ceuta. También pide abordar todas las políticas que puedan actuar como "factores de atracción", y menciona concretamente "la regularización de un número muy elevado de migrantes irregulares". La referencia apunta directamente al debate abierto en España sobre la regularización extraordinaria de cientos de miles de personas. La Moncloa niega que esta medida explique la entrada en Ceuta y recuerda que los migrantes recién llegados no podrían beneficiarse porque no cumplirían los requisitos temporales de residencia. Los firmantes consideran, sin embargo, que la percepción de que una entrada irregular se puede convertir posteriormente en una estancia legal puede animar nuevos intentos, erosionar la confianza en la política migratoria común y tener consecuencias para todos los estados miembros. "No podemos permitir pasos masivos incontrolados, la instrumentalización de la migración u otras amenazas híbridas que generen la percepción de que la entrada irregular en la Unión Europea es posible y que se puede convertir en una estancia legal", advierten. La carta también subraya la importancia de la Declaración de Chisinau sobre migración y reclama que se aplique de manera rápida y efectiva.
La sentencia del Supremo, señalada
La carta vincula directamente la crisis con la sentencia del Tribunal Supremo español que impide aplicar las denominadas devoluciones en caliente a los migrantes que entran nadando en Ceuta y Melilla. "Reconocemos que la reciente sentencia del Tribunal Supremo español ha sido utilizada para desencadenar este ataque y abusar de nuestro sistema de migración y asilo", señalan los firmantes. El Gobierno español también sostiene que las redes de tráfico de personas aprovecharon la resolución para difundir el mensaje de que cualquier migrante que bordeara nadando el espigón del Tarajal podría quedarse en España. La sentencia establece, en realidad, que estas personas no pueden ser retornadas automáticamente sin identificarlas y examinar si necesitan protección internacional. Como respuesta provisional, el ejecutivo de Sánchez ha empezado a instalar una barrera de contención de 500 metros en el mar. El dispositivo combina una estructura neumática, una línea de boyas proporcionadas por la Armada y un canal para que las embarcaciones de la Guardia Civil puedan patrullar la zona.
Reforzar Frontex y la cooperación con Marruecos
La reunión extraordinaria de los ministros de Interior debería permitir, según la carta, hacer una evaluación compartida de la crisis y acordar una respuesta europea coordinada. Entre las medidas que los gobiernos quieren poner sobre la mesa hay un incremento del apoyo de Frontex a España. La agencia europea podría aportar efectivos, equipos de vigilancia, inteligencia y asistencia técnica para controlar mejor la frontera de Ceuta. Su intervención también reforzaría la idea de que el asalto no es un problema exclusivamente español, sino una amenaza contra una frontera exterior de toda la Unión.
Los firmantes también reclaman hacer más eficaz la cooperación entre Bruselas y Rabat. Marruecos es un socio esencial para controlar los movimientos migratorios hacia Ceuta y Melilla, pero la crisis ha vuelto a demostrar hasta qué punto puede utilizar esta dependencia para presionar a España y la UE. La entrada se detuvo cuando las fuerzas de seguridad marroquíes recuperaron el control de su lado de la frontera. La mayoría de los migrantes también pudieron volver rápidamente gracias al entendimiento entre Madrid y Rabat. Los gobiernos europeos celebran esta cooperación, pero quieren que deje de depender de negociaciones improvisadas cada vez que estalla una emergencia.
No se han registrado movimientos hacia Europa
El documento reconoce que no se ha detectado ningún movimiento no autorizado de los migrantes llegados a Ceuta hacia el continente europeo. Este matiz es importante porque rebaja el riesgo inmediato de que las personas que entraron en la ciudad autónoma se desplacen hacia otros estados miembros. Ceuta y Melilla tienen un régimen específico dentro del espacio Schengen. Los migrantes que entran irregularmente no pueden trasladarse automáticamente a la península ni circular libremente por Europa. Sin embargo, los firmantes se declaran dispuestos a adoptar "todas las medidas necesarias" dentro del derecho comunitario y del Código de fronteras Schengen para proteger el orden público y responder a los posibles movimientos secundarios. Estas medidas pueden incluir el refuerzo o la reintroducción temporal de los controles en las fronteras interiores. La carta da así cobertura política a la decisión de Meloni de introducir controles selectivos en los puertos y aeropuertos italianos para los ciudadanos extracomunitarios procedentes de España, a pesar de que hasta ahora no se hayan detectado desplazamientos desde Ceuta hacia el continente.
