La presión sobre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se ha disparado tras la filtración de un informe de la Policía Nacional que apunta a la participación de las fuerzas de seguridad marroquíes en la entrada masiva de migrantes en Ceuta de los días 30 y 31 de julio. El documento, elaborado por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF), contradice la versión mantenida hasta ahora por el gobierno de Pedro Sánchez, que ha negado disponer de información que permitiera atribuir a Marruecos un papel en los hechos.
El mismo Marlaska ha reclamado al director general de la Policía, Francisco Pardo, que verifique "a la mayor brevedad" el contenido del informe, adelantado por El Español. El documento señala que las fuerzas y cuerpos de seguridad marroquíes habrían participado en la operación de entrada masiva en la ciudad autónoma. El informe también recoge que el CENIF había emitido el 29 de julio una alerta sobre un "riesgo extremo" de una entrada coordinada por vía marítima y a través de la valla.
La reacción más contundente ha llegado del PP. El secretario general del partido, Miguel Tellado, ha acusado a Marlaska de hacerse el "sorprendido" ante un informe que, según él, demuestra que el ministro había sido advertido de la crisis. "Marlaska debe dimitir por sinvergüenza, incompetente y mentiroso", ha afirmado en X. Tellado considera que el titular de Interior "no puede estar ni un minuto más" al frente de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado. En la misma línea, la portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, ha calificado de "gravísimo" el contenido del documento y ha acusado a Sánchez de haber "mentido públicamente" para proteger a Marruecos, país al que atribuye haber guiado la entrada masiva. Muñoz ha defendido que los hechos no constituyen únicamente una crisis migratoria, sino una "crisis de seguridad", y ha animado a participar en las concentraciones convocadas este miércoles por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) en apoyo a Ceuta.
Sumar también exige explicaciones
La polémica ha salpicado igualmente el espacio político de Sumar, que forma parte del Gobierno de España. El coordinador federal de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, ha reclamado que se asuman responsabilidades si se confirma que la Policía ocultó información a Interior o que el ministerio conocía las conclusiones del informe y no las trasladó. Maíllo ha planteado dos escenarios. Si se confirma que la Policía actuó con deslealtad hacia el ministerio, ha dicho que debería dimitir el director general de la Policía, Francisco Pardo. Si, en cambio, se demuestra que Interior tenía conocimiento de la información y no la comunicó, considera que Marlaska debería asumir la responsabilidad política.
La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Martínez, también ha reclamado "claridad y transparencia" y ha considerado necesario depurar responsabilidades si se confirma que Interior no recibió la información. Asimismo, ha advertido que, ante las conclusiones del documento, "seguir diciendo que Marruecos no tuvo nada que ver resulta cada vez más difícil". Sumar quiere conocer, además, el contenido íntegro del informe, que ha sido filtrado solo parcialmente. El diputado de Compromís Alberto Ibáñez ha registrado una petición en el Congreso para que se le facilite tanto el documento policial como la carta enviada por Marlaska a Francisco Pardo para pedirle que verifique el contenido. Ibáñez ha resumido la controversia en dos posibilidades: "O la Policía oculta información" a sus superiores o el ministro del Interior "ha mentido" sobre el papel de Marruecos en la crisis de Ceuta.
Podemos reclama directamente la cabeza de Marlaska
Podemos ha ido aún más allá y ha reclamado directamente la dimisión de Marlaska. La formación morada considera que el informe refuerza su denuncia de que Marruecos tuvo un papel determinante en los hechos y acusa al Gobierno de España de proteger al país vecino. El coportavoz de Podemos, Pablo Fernández, ha asegurado que Marlaska "no puede seguir ni un minuto más" al frente de Interior por su "desastrosa gestión". Fernández considera "evidente" que Marruecos es responsable de una "acción hostil" contra España y de una operación de "guerra híbrida" en la que se habrían utilizado personas migrantes como instrumento.
Podemos reclama también "máxima transparencia" al Gobierno de España y exige que explique por qué ha negado hasta ahora el papel de las fuerzas marroquíes. La formación ha vuelto a defender, además, la ruptura de relaciones con el régimen marroquí hasta que se aclaren los hechos.
Los sindicatos policiales cargan contra Interior
La presión sobre Marlaska llega también desde las organizaciones representativas de la Policía Nacional. Los sindicatos policiales reclaman responsabilidades al ministro por no haber actuado, según denuncian, ante las alertas internas que advertían del riesgo de una entrada masiva en Ceuta. La Confederación Española de Policía (CEP) ha puesto el foco en la alerta emitida por el CENIF el 29 de julio, 24 horas antes del inicio de la crisis. Según el sindicato, el documento advertía de una operación coordinada por vía marítima y apuntaba a la posible participación de gendarmes marroquíes y policías de paisano.
El portavoz de la CEP, David Gutiérrez, ha defendido que los agentes hicieron "su trabajo" y alertaron "en tiempo y forma" de lo que podía pasar. Si se confirma el contenido del informe, considera que Marlaska no debería continuar "ni un solo segundo más" al frente de Interior. El sindicato Jupol también ha reclamado dimisiones y ha asegurado que tanto la Dirección General de la Policía como el Ministerio del Interior tenían conocimiento de la información antes de la entrada masiva. La organización reclama la salida de Marlaska, del director general de la Policía y del delegado del Govern en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano. Jupol recuerda que ya el 28 de julio había advertido públicamente que la situación en Ceuta era insostenible. El sindicato asegura, además, que el pasado 28 de agosto informó al presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, de la existencia del informe del CENIF y de las alertas previas sobre el riesgo de una entrada masiva.
