Este viernes, más de medio millar de alcaldes y alcaldesas han respondido a la llamada de la Associació Catalana de Municipis (ACM) para celebrar el Mil·lenari de Montserrat. Bajo el nombre ‘Pilars de fortalesa. Reconeixement del món local a Montserrat’, han participado en una jornada de celebración de los 1000 años de la fundación del monasterio.

La jornada ha comenzado en la Plaça de Santa Maria con un gesto simbólico, pero lleno de significado. A modo de ofrenda, cada alcalde ha depositado el nombre de su municipio en una lámpara votiva creada especialmente para la ocasión por parte del forjador Enric Pia Montferrer y la vidriera Núria Torrente. La lámpara destaca por su estructura de hierro, formada por varios pilares que representan los municipios participantes, y está acabada con motivos emblemáticos de la cultura catalana como son dragones y rosas. Pero sus vidrios de estilo modernista también son muy atractivos, van de tonos más intensos a más claros porque pretenden evocar el paso de la tierra al cielo. Y, curiosamente, esta lámpara contiene 947 vidrios, que representan el total de municipios de Catalunya.

Plano detalle de la lámpara votiva. / Foto: ACN

Tras los parlamentos de la presidenta de la ACM y alcaldesa de la Garriga, Meritxell Budó, del conseller de Justícia i Qualitat Democràtica, Ramon Espadaler y de la lectura del Manifest dels municipis catalans a Montserrat, todos los alcaldes han accedido a la basílica. Dentro de este majestuoso e imponente espacio sagrado, una magistral y emotiva interpretación de Vaig aprendre de Manu Guix con piano ha precedido la bendición por parte del abad de Montserrat de la lámpara. Posteriormente, los Minyons de Terrassa han protagonizado el encendido de la lámpara con un pilar. Así, la lámpara ha quedado permanentemente colgada a modo de homenaje de todas las villas y ciudades de Catalunya a Montserrat.

La presidenta de l'ACM i alcaldessa de la Garriga i l'abat de Montserrat, Manel Gasch, instants abans de procedir a la benedicció de la llàntia.

Pero la ceremonia no ha acabado aquí. La emoción se ha mantenido a flor de piel gracias a la Escolania de Montserrat, que ha pasado a ser el centro de todas las miradas con el canto de la Salve y el Virolai. Tras un largo aplauso, la jornada se ha culminado con una fotografía de familia en la plaza de Santa Maria bajo cuatro grandes columnas que representaban los cuatro Pilars de fortalesa: servicio a los demás, dignidad humana, fraternidad y catalanidad.

El pilar de los Minyons de Terrassa dentro de la Basílica de Montserrat
La Escolanía de Montserrat durante los cantos de la Salve y el Virolai.

Celebración, sí, pero también reivindicación 

Sin duda, ha sido una jornada repleta de emoción y alegría, pero también ha habido momentos para la reivindicación. Y estos han llegado por parte de la presidenta de la ACM, Meritxell Budó, que ha aprovechado la ocasión para reclamar un "financiación justa" para las administraciones locales. "Estamos crónicamente infrafinanciados. Hace más de 20 años que no se revisa la ley de financiación local. Es un reto y una necesidad de país". Y lo ha remachado, al señalar que "cada día más los ayuntamientos tenemos que dar respuesta a cosas que no son competencias propias nuestras, pero que sí afectan y ocupan a nuestros ciudadanos".

Meritxell Budó durante su intervención en el acto

Paralelamente, la también alcaldesa de la Garriga ha defendido el municipalismo como uno de los "pilares de fortaleza" del país "en un momento de desencanto y desafección en el que la gente está un poco apagada". "Hoy venimos aquí en nombre de los 947 municipios de Catalunya y de todas las administraciones del mundo local para hacer una ofrenda y reivindicar esta vocación de servicio público que tiene el monasterio de Montserrat y que tenemos desde el mundo local", ha asegurado.

Además de Budó, Jaume Oliveras, vicepresidente primero de la entidad y alcalde de El Masnou y Xavier Paz, vicepresidente y alcalde de Molins de Rei, han tomado la palabra para leer el Manifiesto de los municipios catalanes en Montserrat, que se estructura en cinco ejes: compromiso con dar valor al servicio público, compromiso con la ciudadanía, compromiso desde la ejemplaridad, compromiso con el país y compromiso con un país próspero.

Quien también se ha pronunciado es el conseller de Justicia y Calidad Democrática del Govern de la Generalitat de Catalunya, Ramon Espadaler. "El municipalismo y Montserrat son motores de cohesión de país, de preservación de la identidad y son ámbitos de acogida", ha asegurado.


Con todo, el Mil·lenari de Montserrat se ha convertido en mucho más que una conmemoración histórica: ha sido un punto de reencuentro del país con sus valores esenciales. La lámpara que permanecerá colgada en la basílica no solo simboliza la fuerza y la diversidad del mundo local, sino también el compromiso compartido de seguir construyendo una Catalunya cohesionada, próspera y fiel a sus raíces.

En un momento en que hacen falta referentes sólidos, el encuentro de alcaldes y alcaldesas en Montserrat ha dejado claro que el municipalismo continúa siendo uno de los pilares que sostienen la vida de los catalanes y las catalanas, una reafirmación colectiva que, más allá de la celebración, marca un horizonte de responsabilidad y esperanza para los próximos mil años.