El periodista de la agencia noruega NTB no daba crédito a lo que su olfato indicaba mientras entrevistaba al esquiador de fondo Gabriel Gledhill. "Hueles a alcohol, ¿no?" Y no iba mal encaminado, ya que el inglés había completado los 50 kilómetros de la prueba de Oslo del Campeonato del Mundo totalmente borracho. "Me han ofrecido mucha cerveza y alcohol durante el recorrido, por lo que he terminado bastante borracho, pero ha sido muy divertido", ha explicado Gledhill. "He bebido cinco chupitos de Jägermeister y entre 10 y 12 cervezas. Estoy un poco borracho ahora. Lo noto", ha proseguido el inglés, ante la incredulidad del periodista.
Gabriel Gledhill empezó la carrera sereno y concentrado, ya que por delante le esperaba una carrera exigente, 50 kilómetros de esquí de fondo. Durante la prueba, sin embargo, los aficionados le fueron ofreciendo alcohol que él aceptó gratamente. De hecho, el inglés no solo consumió cerveza y chupitos, sino que también ingirió un líquido que le hizo vomitar, ya que se trataba de enjuague bucal. "A los 20 segundos de probarlo noté lo que era y lo vomité. Después estuve devolviendo casi durante todo el recorrido. Todavía no me puedo creer que alguien me ofreciera enjuague bucal".
Брытанскі лыжнік напіўся проста падчас 50-кіламетровай гонкі Кубка свету ў Холменколлене 🍺
— Tribuna.com Беларусь (@goalsby) March 15, 2026
Габрыэлю Глэдхілу алкаголь прапаноўвалі заўзятары, а ён амаль нікому не адмаўляў 🙈 pic.twitter.com/C6agAd69y7
Una carrera en peligro en el deporte de élite
El curioso caso de Gabriel Gledhill, de 23 años, le ha permitido hacer público el grave problema que tiene por delante. El inglés se desplazó a Noruega en el 2021, con la intención de convertirse en esquiador profesional. Lo ha conseguido, pero el próximo 28 de marzo se le termina el permiso de residencia, por lo que deberá abandonar el país. "Sería prácticamente el final. Todo mi entorno de entrenamiento está en Lillehammer. Si tengo que irme ahora, tendría que dejar el esquí de fondo y retirarme", ha recordado.
De momento, las autoridades noruegas han rechazado su petición de residencia permanente, para proseguir con su carrera, por lo que a Gledhill no le quedará más remedio que volver a Inglaterra.
Una actuación que genera controversia
La peculiar actuación de Gabriel Gledhill en Oslo ha generado una enorme controversia. Al estar borracho, su rendimiento fue pésimo, siendo adelantado por muchos esquiadores de peor nivel, lo que generó muchas críticas y burlas. El inglés, por su parte, se ha defendido recordando que no ha hecho daño a nadie.
Mientras, desde la cuenta oficial de la Copa del Mundo de esquí a fondo, le enviaban un mensaje en su cuenta oficial de Instagram. "Hoy también fueron los últimos 50 kilómetros para un chico que se ha convertido en una gran figura del esquí de fondo. Gracias por tu personalidad, tu humor y por la visibilidad que has aportado a este deporte".