La prohibición de estelades en la final de la Copa del Rey no ha dejado indiferente a nadie. Y menos la curiosa interpretación que hizo la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, del artículo 66 de la ley del deporte que lleva por título "Prohibición de exhibición de símbolos violentos o racistas, armas y material pirotécnico en los espectáculos deportivos ", es decir, que no incluye la estelada expresamente como "símbolo violento".

Muchos famosos han reaccionado por varias vías a esta decisión que anunció el miércoles pasado la Delegación del Gobierno español en Madrid y lo han hecho en favor de la libertad de expresión.

"Apoyo incondicional a los que vayan al Calderón con la estelada, el blasón de los Stark o los manteles de casa si les da la gana". Con estas palabras el publicista Risto Mejide ha cargado contra aquello que muchos consideran un "atentado contra la libertad de expresión".

Bajo un cartel con el hastag #noosenteráis, el periodista Xavier Sardà se ha fotografiado con una estelada, de la que se ha hecho eco el cantante Josep Maria Mainat a través de su cuenta de Twitter.

Prohibido prohibirlo

La presidenta de la Acadèmia del Cinema Català, Isona Passola, ha cargado contra la decisión exigiendo que se prohíba prohibir "un símbolo democrático".

Continuando en el mundo del espectáculo, el actor Joel Joan felicitó al president de la Generalitat por su gesto de no asistir a la final de la Copa por haberse prohibido las estelades.

Otros, como la periodista Pilar Rahola han instado al jugador culé Gerard Piqué a que luzca él la estelada que no podrán llevar los catalanes, por "dignidad".

El exconseller de Justícia y diputado de Junts pel Sí, Germà Gordó, propuso que el barcelonismo se organice para hacer un mosaico con la estelada.

Pero no sólo han reaccionado personalidades conocidas de Catalunya o del resto del Estado. A nivel internacional, la cuestión ha tenido un gran eco y un periodista de Estados Unidos tildaba la situación de "autogol" de Rajoy y ironizaba con que "no hay nada como prohibir una bandera para convencer a los amigos de que usted puede ser una poco fascista ".