El cantautor Lluís Llach se ha dirigido con contundencia al ministro finlandés de Asuntos Europeos, Anders Adlercreutz, que, a pesar de mostrarse como un defensor de la cultura catalana, evidenció dudas de la oficialidad del catalán en la Unión Europea antes de la reunión del Consejo de Asuntos Generales en Bruselas del pasado 19 de septiembre. Adlercreutz, a través de un mensaje en catalán, expresó sus reticencias a oficializar esta lengua y, ahora, el ministro finlandés ha señalado en el diario Ara la preocupación que "muchas lenguas regionales en la Unión Europea" también pueden reclamar la oficialidad a raíz de una posible incorporación del catalán y por eso ha defendido un "reconocimiento intermedio". Una argumentación que no ha convencido a Llach.
"Eso es lamentable, Anders Adlercreutz. Nuestra lengua es totalmente oficial en nuestro territorio, igual que el finlandés o el sueco lo son en Finlandia," ha escrito el cantautor a través de las redes sociales, en un mensaje donde también ha apuntado que "la ley española" exige que el catalán "se haga oficial en la UE". "Es vuestra prerrogativa decidir el estatus que habéis dado a las muchas lenguas habladas en Finlandia, pero la comparación entre el estatus de vuestras lenguas "regionales" y el catalán no es válida en absoluto", ha reprochado.
Asimismo, Llach ha asegurado a Adlercreutz que "los catalanes no entenderán la hostilidad de Finlandia si aplicáis un veto a nuestra lengua desde el estatus que ya disfrutáis", a la vez que se ha dirigido a empresas finlandesas para que ayuden "a explicar al ministro que el catalán es una realidad bien establecida y totalmente oficial con 10 millones de hablantes".
Dudas del catalán en la UE
Finlandia, junto con Suecia, es uno de los países que ha mostrado públicamente reticencias a la oficialidad del catalán en la UE. "Soy un gran amigo de la cultura catalana. Juntos tenemos que defender la diversidad lingüística de la UE, pero también tenemos que conocer las consecuencias de nuestras decisiones. Así es demasiado pronto para tomar una decisión", advirtió el ministro finlandés de Asuntos Europeos, Anders Adlercreutz. Un mensaje que Suecia compartió, reclamando trabajar más la propuesta para analizar en profundidad las consecuencias financieras y los detalles legales. La representante de Francia, en cambio, aseguró que su país defiende que todo el mundo utilice su lengua y aseguró que no tiene miedo de que la oficialidad del catalán pueda provocar reivindicaciones dentro del territorio francés, con lenguas como el bretón y el corso.
