Todos los municipios de la Catalunya Nord están llamados este domingo a la primera vuelta de las elecciones locales que se celebran en todo el Estado francés. A escala estatal, estos comicios se presentan como una especie de ensayo de las generales de 2027, con un ojo puesto sobre la capacidad o no que tenga el partido de extrema derecha Agrupación Nacional, de Marine Le Pen y Jordan Bardella, para ampliar su número de alcaldías. En el Rosselló, Perpinyà se convirtió en 2020 en la primera ciudad de más de 100.000 habitantes en ser gobernada por los lepenistas y, desde entonces, es uno de los feudos principales de la ultraderecha francesa. Ahora, en las elecciones municipales en la Catalunya Nord que empiezan este 15 de marzo, tendremos que prestar atención a la (imposible) tarea de echar al alcalde Louis Aliot de Perpinyà.
Cuando Aliot llegó a la alcaldía, todo el mundo empezó a fijarse en su gestión de esta ciudad de 120.000 habitantes, con una de las tasas de pobreza más altas de todo el país después de más de 60 años de gobiernos conservadores. Después de Le Pen y de Bardella, él es el tercer hombre de la Agrupación Nacional, y ahora el partido ultra quiere usar la capital del Rosselló como ejemplo, a pesar de que hay expertos que tienen muy claro que la extrema derecha "no ha resuelto los problemas de Perpinyà". El alcalde asegura que ha puesto el acento en la inmigración y la seguridad, pero la realidad es que "la violencia continúa progresando en el territorio", según comenta a Efe el sociólogo e historiador Nicolas Lebourg. Datos recientes de la Fiscalía apuntan a un incremento del 16% de las agresiones a personas y de un 20% a bienes materiales.
Louis Aliot, antiindependentista
En declaraciones a la misma agencia, la periodista Maïté Torres (del web Made in Perpignan) sostiene que Aliot "ha invertido mucho en seguridad, ha contratado muchos policías, ha puesto muchas cámaras en las calles, pero las cifras son peores que antes y peores que a escala nacional". "El paro sigue alto, igual que la precariedad. El milagro que prometía no se ha cumplido", añade. En cambio, el alcalde defiende que ha "reparado lo que otros rompieron durante 20 años" y considera que seis años no son suficientes para desplegar todo su programa. Y eso es lo que pide: un nuevo mandato más. Es más, quiere conquistar la mancomunidad, ya que así multiplicará su poder económico.
Más allá de su discurso claramente antiinmigración y basado en la seguridad, de Aliot también cabe decir que es profundamente antiindependentista. Es cierto que el alcalde de Perpinyà ha criticado a Vox, formación hermana de la Agrupación Nacional en el Estado español, por su menosprecio de la identidad catalana y que ha querido estrechar lazos con el equipo de rugby de referencia en la Catalunya Nord, la USAP; pero también es verdad que ha ahogado La Bressola y que no se siente cercano a Aliança Catalana, el partido de Sílvia Orriols, por defender la independencia de Catalunya. "Me dicen que soy anticatalanista. Lo que soy es antiindependentista", dice Aliot, a quien podríamos definir como un jacobino ultra que se ha acostumbrado a los símbolos catalanes. Con quien mantiene más contactos es con Jaime Martínez (PP), alcalde de Palma, ciudad con la cual Perpinyà está hermanada —tiempo atrás formó parte del Reino de Mallorca—.
¿Mayoría absoluta de los ultras?
Nada hace pensar que nadie pueda evitar que Aliot revalide la alcaldía. Tal como recoge Ràdio Arrels, las encuestas lo sitúan en la segunda vuelta de las elecciones municipales sin problema, con estimaciones de voto de entre el 40% y el 45%. Es decir, que ahora la incógnita es si llegará a la mayoría absoluta en la primera vuelta o no. Lo único que podría frenarlo es el proceso judicial en el que está inmerso, ya que lo podría inhabilitar, pero la sentencia aún tardará en llegar.
La unión de izquierdas entre La Francia Insumisa, los Ecologistas y Generación S., con Mickaël Idrac a la cabeza, se presentaba como la principal alternativa, con una estimación del 16-17% de los votos en una encuesta publicada en diciembre por L'Indépendant. Pero la muerte violenta de un militante de extrema derecha a manos de un militante de izquierdas en Lyon ha perjudicado la percepción a escala estatal, y ahora ha cobrado fuerza el tándem de centroizquierda formado por Agnès Langevine y Annabelle Brunet. Esta lista cuenta con el apoyo del Partido Socialista, de los socialdemócratas de Plaza Pública y de los catalanistas de Unitat Catalana, y aspira a ser la segunda fuerza con el 22% de los votos. Por detrás, cabe mencionar a quien fue candidato oficial de los socialistas y que ahora se ha quedado huérfano, Mathias Blanc, que no cuenta con el apoyo de la dirección del PS pero sí de la militancia, con una previsión de un 10% de los votos; el heredero político del antiguo alcalde Jean-Marc Pujol, Bruno Nougayrède, consolidado como jefe de la oposición y representante de la derecha más clásica (y de los catalanistas Oui au Pays Catalan), aunque no se espera que obtenga más del 15% de los votos después de protagonizar una polémica homófoba; y, finalmente, Pascale Advenard, candidato trotskista que con dificultad llegará al 2% de los votos. Como decíamos, no parece que nadie pueda disputarle la alcaldía a Aliot.
Las elecciones fuera de Perpinyà
Fuera de Perpinyà también hay elecciones, y ya hay 95 comunas de la Catalunya Nord (112 si contamos la Fenolleda) que saben quién será su alcalde porque solo se ha presentado una persona, como es el caso de Prats de Molló (Alt Vallespir), con la candidatura de Claude Ferrer; y Villafranca de Conflent, con Gilles Robert.
Pero sí que hay partido en Ribesaltes y Elna, entre otros. En el caso de Ribesaltes, el derechista André Bascou deja el cargo después de 43 años, y cinco candidatos se disputarán la alcaldía. A la derecha, Bernard Cuadras, del gobierno municipal; y Amélie Parraud, de una familia que ha tenido dos alcaldes en la villa. De otra banda, quien quedó en segunda posición el año 2020, Joël Diago. Tampoco nos tenemos que olvidar de la izquierdista Lauriane Rawcliffe y su lista participatava, mientras que el RN lo intentará con Julien Potel. Y en Elna, Nicolas Garcia tampoco se vuelve a presentar, y la duda es si los comunistas podrán repetir. De hecho, esto es una duda que se extiende a todo el país: si podrán mantener los últimos ayuntamientos que tienen. André Trives, heredero político de Garcia, encabeza una de las listas de izquierdas. Christelle Jimenez encabeza la otra. Por parte de la extrema derecha se presenta un miembro del ala dura, Steve Fortel.
Imagen principal: el alcalde de Perpinyà, el ultra Louis Aliot - Efe / ACN