El llamamiento que lanzó la Caixa de Solidaritat para recoger dinero para hacer frente a las reclamaciones millonarias del Tribunal de Cuentas contra exmiembros del Govern no ha caído en saco roto. En menos de una semana el fondo de resistencia ha acumulado 877.000 euros, según ha informado en ElNacional.cat al presidente de la entidad, Josep Cruanyes.

Mientras el Govern se prepara para responder en los avales a través del Fondo Complementario de Riesgos creado por la conselleria de Economía, que hoy se ha dotado de diez millones de euros proveniente del capítulo de gastos extraordinarios que prevén los presupuestos, la Caixa de Solidaritat ha ido recaudando las aportaciones ciudadanas que se han sumado a unos fondos ya existente de 250.000 euros con que este cajón de resistencia ayuda a los centenar de personas que se encuentran involucradas en los múltiples procesos judiciales abiertos contra el independentismo.

Este dinero recaudado durante estos siete días tiene que servir para responder también a los pagos que se tendrán que materializar en breve en el Tribunal de Cuentas, entre otras razones, para evitar que sean subastados los bienes embargados a los responsables de la consulta del 9-N, el president Artur Mas y los consellers Francesc Homs, Joana Ortega y Irene Rigau. La suma que se imputa a los responsables del 9-N ha quedado ya confirmada en firme una vez el Tribunal Supremo decidió hace quince días inadmitir el recurso de Mas contra la decisión del órgano fiscalizador.

Pagar dos veces

Por otra parte, el juzgado número 13 de Barcelona no ha dado todavía respuesta a la reclamación planteada en un escrito de la Caixa de Solidaritat en que reclama que se le devuelva el dinero que consignaron a este juzgado, dentro de la causa por el 1-O, después de que se habían tenido que presentar fianzas por valor de 4 millones por la misma razón ante el Tribunal de Cuentas.

El escrito recuerda que el TSJC sí ha evitado que se produzca esta duplicidad cuando hay cantidades que son objeto de dos procedimientos paralelos y advierte que "la duplicidad de fianzas por unos mismos hechos es una herramienta represiva que vulnera los más elementales derechos de los procesados a los cuales se aplica".

En este escrito, la Caixa de Solidaritat, impulsada por Òmnium Cultural y la ANC para apoyar económicamente a las causas abiertas a raíz del procés independentista, es define como una entidad defensora de los derechos humanos que da apoyo a los derechos y libertades contemplados en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Europea de los Derechos Humanos.

 

En la imagen principal, Pep Cruanyes, entre el presidente de Òmnium, Marcel Mauri, y la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie, durante al rueda de prensa de la semana pasada / Sergi Alcàzar