"Quizás es el momento de que la sociedad civil haga entender que lo que reclama este país es un autogobierno pleno y entero y eso pasa por ser responsables de la Hacienda": estas eran las palabras del president Artur Mas el pasado 14 de enero, haciendo un llamamiento a un gran acuerdo de país para mejorar el pacto de financiación entre el PSOE y Esquerra Republicana y que implique un cambio de modelo de financiación. Mas instó a los juntaires, sin mencionarlos, a liderar esta mejora y a conseguir los apoyos de la sociedad catalana, más allá de los trámites parlamentarios que pueda haber. Pues bien, el partido de Carles Puigdemont ha recogido este guante del presidente y han empezado a reunirse formalmente con los principales actores económicos del país. 

Según ha podido saber El Nacional.cat, la intención de los juntaires, encabezados por su presidente, Carles Puigdemont; el secretario general, Jordi Turull; los vicepresidentes Antoni Castellà y Míriam Nogueras; y su secretario adjunto a la presidencia, Albert Batet, es reunirse a lo largo de estas dos semanas con los principales agentes económicos. Esto implica el llamado G8 (Pimec, el Círculo de Economía, el RACC, Barcelona Global, la fundación FemCat, el Colegio de Economistas, la Cámara de Comercio de Barcelona y la Feria de Barcelona), con quienes se reunirán este lunes por la mañana, pero también se encontrarán con el presidente del Fomento del Trabajo, Josep Sánchez Llibre, que irá a Bélgica a encontrarse con el presidente Puigdemont (aún sin fecha fijada). La cosa no solo se queda aquí, sino que en esta "ronda express", Junts también quiere reunirse con las cámaras y, en segundo término, las cámaras territoriales. También tienen la intención de encontrarse con entidades empresariales, o think tanks como el Instituto Ostrom. 

Uno de los otros actores que Junts quiere sumar en la defensa del concierto económico a la vasca son los sindicatos generalistas (principalmente, Intersindical, UGT y Comisiones Obreras), así como entidades civiles y municipalistas, como Òmnium Cultural, el Consell de la República, la ANC, la AMI, la ACM o la FCM. Al mismo tiempo, explicarán su posición en el ámbito académico: desde economistas de reputación, hasta centros de investigación como el CREI. "Queremos que sea rápido y nos adaptaremos a las entidades", explican desde Junts, que también aseguran que se reunirán con entidades territoriales como la Federación Empresarial Gran Penedès o la patronal gerundense FOEG.

Reunión con Cecot

Precisamente, **Jordi Turull y Toni Castellà ya se han reunido esta semana con la patronal Cecot** (Confederación Empresarial Comarcal de Terrassa) y su presidente, **Xavier Panés**, para hablar de la financiación. Desde Junts, según explican fuentes del partido, les trasladaron su posición y desgranaron el actual acuerdo entre el PSOE y ERC. "Hemos trasladado lo que nos dijo la consellera Romero: que no se blindaba la ordinalidad, no se incluía el coste de la vida ni se cumplía la ordinalidad con la población absoluta", aseguran desde Junts, apuntando que desde Cecot avalarían un concierto económico. "Ahora es el momento histórico de salir de la LOFCA. Lo único que queremos es que nos avalen esto. Les hemos trasladado que queremos blindar la soberanía fiscal, que esta es la madre del cordero", apuntan desde Junts.Por su parte, fuentes de Cecot explican que la reunión ha sido informativa, pero lamentan que los partidos (Junts y ERC) no sean capaces de ponerse de acuerdo antes de reunirse con los agentes sociales. "Será una semana en la que pasarán cosas", pronostican desde Cecot, que también aseguran que los juntaires intentan utilizar la debilidad del presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, para convencerlo. "Nuestro papel en estos encuentros es escuchar, conocer los planteamientos de las diferentes fuerzas políticas y trasladar las inquietudes generales de las empresas, sin entrar en posicionamientos políticos ni en modelos concretos", afirman desde la patronal, que defiende el cumplimiento del principio de ordinalidad ajustada a la población real, cosa que el acuerdo entre el PSOE y ERC no cumple -la ordinalidad la cumple a través de ponderaciones-. Cecot también defiende "la existencia de mecanismos claros que garanticen la seguridad jurídica y la estabilidad necesarias para el desarrollo de la actividad económica".

Xavier Panés, de hecho, ya advirtió que el acuerdo entre el PSOE y ERC no era un concierto económico y aseguraba que "no se acerca a las cifras que Catalunya requiere". Aun así, sí que valoraba positivamente que el Govern haya puesto una propuesta sobre la mesa, pero advertía: "no podemos confundir un paso adelante con una solución definitiva". Cecot, valorando el acuerdo PSOE-ERC que aportan 4.700 millones de euros más para Catalunya, subraya que podrían "ir muy bien", pero "quedan lejos de los necesarios". 

 

Reunión Puigdemont Junqueras

Los juntaires también están abiertos a reunirse, además, con Esquerra Republicana, a pesar del acuerdo con el PSOE. Tal como ha explicado Jordi Turull este jueves, Toni Castellà y el portavoz adjunto en el Congreso, Josep Maria Cruset, ya se reunieron con representantes de Esquerra Republicana, en un encuentro que sirvió para que les explicaran las líneas maestras del acuerdo con el PSOE. "Estamos abiertos a lo que haga falta", dice Turull, que asegura que la reunión se hará. Y más después de que Oriol Junqueras explicara que ya había contactado con Carles Puigdemont para encontrarse. "Tenemos que negociar desde la ambición y no desde la resignación", explica. 

Los juntaires tienen previsto presentar una enmienda a la totalidad en el Congreso de los Diputados durante el trámite parlamentario de la nueva financiación. Concretamente, el objetivo del redactado es ofrecer un texto alternativo que incluya "transitar" hacia un modelo de concierto económico. "Esta ley es compatible con tener un modelo explícito singular para Catalunya. Es posible coger la Ley orgánica de financiación de las comunidades autónomas (LOFCA) y, con una adicional, hacer una excepción para Catalunya para que pueda salir del régimen común y establecer las condiciones para tener un concierto económico", explicaba Antoni Castellà cuando explicó la posición de Junts. Los juntaires defienden que la Generalitat pueda tener capacidad normativa, de gestión y recaudación de todos los impuestos generados en Catalunya y, a partir de aquí, establecer una cuota por los servicios prestados del Estado. "La solidaridad la debe poder decidir la Generalitat, porque si no es expolio. Los impuestos de los catalanes, para los catalanes", defendía el dirigente juntaire.