El portavoz de Junts en el Parlament, Salvador Vergés, ha cargado este martes contra la política fiscal del Govern y del ejecutivo español en el marco del inicio de la campaña de la renta, situando el foco en la proposición de ley que su grupo defenderá la próxima semana para rebajar impuestos y que, según ha advertido, será rechazada por PSC, ERC y Comuns. Vergés ha dibujado un escenario de “malestar generalizado” entre diversos sectores —maestros, personal sanitario, agricultores o usuarios de Rodalies— y ha acusado al Govern catalán de ser “sumiso” a Madrid y “ausente” ante los problemas reales de la ciudadanía. En este contexto, ha denunciado que la campaña de la renta evidenciará, según Junts, un “abuso fiscal” acumulado durante los años de gobierno socialista.

El portavoz ha puesto cifras a esta crítica: ha asegurado que entre 2018 y 2025 el IRPF ha aumentado un 72%, el impuesto de sociedades un 70% y el IVA un 42%, con un incremento global del 59%. Todo ello, ha remarcado, en un contexto de encarecimiento del coste de la vida —con aumentos del 26% en productos básicos y del 29% en vivienda— y de una deuda pública que ha crecido un 41%. Según Vergés, este incremento de la recaudación, que en el caso del IRPF atribuye en parte a la inflación, “empobrece a las clases medias” y reduce el poder adquisitivo.

En este marco, la próxima semana el Parlament debatirá dos iniciativas con direcciones opuestas: por un lado, un decreto del Govern que, según Junts, implicará incrementos en el precio del agua y la gestión de residuos; por el otro, la proposición de ley de los juntaires para rebajar la fiscalidad. Vergés ha lamentado que esta última no prosperará por el voto contrario de lo que ha calificado de “tripartito de investidura”, a pesar de defender que se trata de “medidas de justicia”.

¿Qué proponen los juntaires?

La propuesta de Junts, registrada el pasado octubre, plantea una reforma del sistema tributario catalán centrada en aligerar la carga sobre las rentas medias y bajas. En cuanto al IRPF, incluye una reducción de los tipos de los primeros cuatro tramos para rentas inferiores a los 35.000 euros y un aumento del mínimo exento hasta los 5.907,42 euros anuales para adaptarlo al coste de vida en Cataluña. Otro de los ejes centrales es la práctica eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones para familiares directos, con una bonificación del 99% para los grupos I y II y del 50% para el grupo III. La iniciativa también prevé bonificaciones muy elevadas en donaciones vinculadas a proyectos empresariales y en transmisiones destinadas a facilitar el acceso a la primera vivienda.

A pesar del contenido de la iniciativa, Vergés ha asumido que el resultado del debate parlamentario está prácticamente decidido. Según ha denunciado, PSC, ERC y Comuns mantendrán su rechazo a cualquier rebaja fiscal, una posición que, a juicio de Junts, consolida un modelo basado en el aumento de impuestos en lugar del alivio de la presión fiscal sobre ciudadanos y empresas.