La portavoz de Junts per Catalunya en el Congreso de los Diputados, Míriam Nogueras, se ha mostrado este miércoles abierta a retocar el preámbulo de la ley que delega a la Generalitat las competencias en inmigración. Se trata de la exposición de motivos, una introducción a la norma que no tiene efectos jurídicos y que precede al contenido nuclear de una ley. "El articulado no se tocará ni un pelo", ha manifestado en una entrevista en la Cadena SER, donde ha subrayado que el objetivo de la formación independentista es garantizar la aprobación del traspaso de competencias acordado con el Gobierno. Para hacerlo, se necesitan los votos de Podemos, que el pasado septiembre se utilizaron para tumbar la norma; con la excusa de que tenía una connotación racista. Los morados, que han conseguido esta semana una regularización extraordinaria de medio millón de inmigrantes, sí que se abren ahora a negociar este traspaso competencial.

Nogueras ha remarcado que el preámbulo “no es parte legal” de la ley y que lo que realmente se vota y tiene efectos normativos es el articulado, que fija una delegación de las competencias en materia de inmigración. En este sentido, ha insistido en que la disposición central del texto es “un traspaso muy técnico” que establece que “aquello que hoy gestiona el Gobierno lo pasará a gestionar la Generalitat”. Ha defendido que la propuesta responde a una lógica de gestión. Como ejemplo, ha citado a los Ferrocarrils de la Generalitat, un ámbito que, según ha dicho, funciona mejor cuando es “100% gestión catalana”.

Preguntada por las críticas de Podemos, que el pasado septiembre calificó el redactado de la ley de racista, la también vicepresidenta de Junts ha asegurado que su grupo ya había mantenido conversaciones previas con la formación morada antes de aquella votación fallida y que, en estas reuniones, el tono no fue el mismo que el mantenido en el ámbito público. “Nosotros les hemos pedido múltiples veces que nos digan qué parte consideran que es racista”, ha afirmado, antes de lamentar que estas acusaciones se hayan hecho, según ella, “de forma gratuita e irresponsable”.

La diputada en la cámara baja ha negado que haya un pacto a tres bandas entre PSOE, Junts y Podemos; sobre todo porque los independentistas aseguran que sus relaciones con los socialistas están rotas. Así, ha dejado caer que las dos formaciones españolas pueden haber tenido "una conversación" interna para que, por conveniencia mutua, el debate haya emergido en este momento: el Gobierno consigue que no se hable tanto de la crisis ferroviaria y de la derrota del decreto ómnibus de pensiones en el Congreso, mientras que los morados anuncian a bombo y platillo el cumplimiento de una de sus grandes exigencias.

Sin contacto con el Gobierno

Preguntada por si ha habido contactos informales recientes con el PSOE para desbloquear la situación, Nogueras lo ha negado. Según ha explicado, todas las conversaciones que los juntaires debían tener con los socialistas ya se produjeron en Suiza con mediación internacional, antes de que la formación de Carles Puigdemont anunciara que rompía relaciones con la de Pedro Sánchez. “Todo lo que teníamos que hablar ya lo hablamos”, ha afirmado.

El marco de la negociación con Podemos

Las declaraciones de Nogueras llegan el día después de que el Gobierno defendiera la delegación de competencias en inmigración. Este martes, la portavoz del ejecutivo y ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aseguró que el Gobierno busca “espacios de confianza” entre las fuerzas que invistieron a Pedro Sánchez para cerrar acuerdos políticos. La ministra defendió que la ley impulsada a petición de Junts “supone una delegación a una autonomía para que como administración cercana tenga esta responsabilidad”, y contrapuso el interés de la Generalitat por gestionar el hecho migratorio con la “insumisión” de algunas comunidades gobernadas por el PP en la acogida de menores migrantes.

En paralelo, dirigentes de Podemos han admitido que la regularización extraordinaria puede facilitar el desbloqueo de la delegación de competencias. La eurodiputada y número dos del partido, Irene Montero, reconoció en una entrevista en la Cadena SER que esta medida permite “avanzar en la negociación” del traspaso pactado inicialmente entre el PSOE y Junts, después de que la iniciativa quedara encallada en el Congreso por el voto contrario de los morados, que la consideraban xenófoba. Montero aseguró que su partido “siempre ha estado dispuesto a negociar un texto modificado para que no contenga ningún elemento racista”, al tiempo que defendió que “antes de hablar de competencias había que garantizar derechos”.