La ofensiva de la derecha contra Pedro Sánchez ha sido frenada en seco por la Junta Electoral Central. El máximo órgano electoral ha desestimado este lunes los recursos que habían presentando tanto el PP como Ciudadanos para silenciar los decretos sociales del Gobierno, que consideraban que vulneraba la LOREG. Incluso pedían la suspensión de las ruedas de prensa posteriores a los Consejos de Ministros. Moncloa argumentaba que siempre se había hecho en democracia, y la JEC le ha dado la razón.
Pablo Casado reclamaba la suspensión de las ruedas de prensa y "cualquier otra clase de publicidad y divulgación" de medidas de carácter político durante el proceso electoral. Pero la Junta Electoral subraya que no hay ninguna "conducta prohibida" en la actuación del gobierno Sánchez, y señala que se hace referencia a una rueda de prensa anterior a la convocatoria electoral, a otra sin alusión a logros políticas y a "futuras ruedas de prensa, sobre las que por su carácter meramente hipotético no resulta posible que la Junta pueda adoptar ninguna decisión al respecto".
Por otra parte, además de prohibir las declaraciones sobre la obra de gobierno en las ruedas de prensa de los Consejos de Ministros, Albert Rivera pedía que se advirtiera al ejecutivo de las consecuencias jurídicas en caso de incumplimiento. En su resolución, sin embargo, la Junta insiste en que no hay ningún incumplimiento, y, por lo tanto, "sin que la Junta tenga que advertir al Gobierno sobre el cumplimiento".
Desde el ejecutivo de Sánchez defendían que actuaban dentro de la ley. En este sentido, la semana pasada recordaban que "las ruedas de prensa que se celebran después de los Consejos de Ministros son, desde el comienzo de la democracia, el canal oficial de comunicación del gobierno con la opinión pública, a través del cual se transmiten y explican cada semana, también en periodos preelectorales, las medidas adoptadas por este en el desarrollo de su tarea constitucional". Todo esto constó en sus alegaciones ante la Junta Electoral Central.
