Jordi Cuixart, el presidente de Òmnium Cultural, ha dejado muy claro que el imaginario colectivo catalán "se centra en el hecho migratorio como elemento estructural". Y ha reivindicado que nadie tiene que renunciar a su identidad para integrarse en Catalunya: "nunca pediremos ninguna renuncia a nadie; al contrario, es hora de la autoestima colectiva", y ha alegado que "Catalunya es más rica si todo el mundo aporta lo que le es más sustancial". Estas declaraciones las ha realizado en la Aliança del Poblenou, en el marco de "El so de les lluites", el acto central de la campaña Lluites Compartides, que reivindica el legado de las luchas sociales llevadas a cabo por los diferentes colectivos en la historia reciente de Catalunya. 800 personas han asistido al acto, entre ellos la presidenta del Parlamento, Carme Forcadell, el conseller Raül Romeva y el primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello.
Derechos sociales y derechos nacionales
Lluites Compartides es una campaña destinada a poner en valor la memoria de las luchas por la conquista de los derechos sociales y nacionales: desde la Assemblea de Catalunya hasta las reivindicaciones de una vivienda digna en el Vallès. En el acto de la Alianza ha participado movimientos vecinales, sindicales, antifranquistas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, movimientos feministas y la Plataforma Aturem la Guerra. En el escenario se han recreado varias acciones de los movimientos sociales: protestas, manifestaciones, caceroladas... El plato fuerte del espectáculo han sido las actuaciones musicales: Meritxell Gené ha abierto el acto con la canción de Maria del Mar Bonet Què volen aquesta gent?; también ha habido interpretaciones de Siscu Carbonell, Cesck Freixas, Rosa Sánchez, la coral Voces, Yacine Belahcene y Adrià Sala. El acto se ha cerrado con una interpretación colectiva de L'Estaca.
Exposiciones
La Rambla del Poblenou y el frente marítimo han sido el escenario en que Òmnium también ha querido mostrar una serie de paneles en que se mostraban varias luchas locales que fueron decisivas para construir el bienestar del país: la campaña para salvar los volcanes en la Garrotxa, la lucha por el transporte urbano en el barrio del Pomar en Badalona, o el encierro de mujeres en la parroquia de Sant Andreu de Palomar de Barcelona en 1976 para dar apoyo a la huelga de trabajadores de Motor Ibérica. Son una muestra de las exposiciones que Òmnium ha organizado en el marco del programa Lluites Compartides, algunas de las cuales todavía no se han inaugurado.
Unidad cívica por la República
El acto del Poblenou ha sido posible por la colaboración de medio centenar de entidades, muchas de ellas no necesariamente soberanistas, como la Assemblea Groga, Ca la Dona, Casa Nostra, Casa Vostra, CIEMEN, los sindicatos CCOO y UGT de Catalunya, el Frente de Liberación Gay de Catalunya, la Fundació Paco Candel, la Plataforma Aturem la Guerra, la PAH, Stop Mare Mortum y Tanquem els CIEs. Esta movilización de organizaciones refleja la voluntad de Òmnium de movilizar a diferentes capas de la población en sus estrategias. Jordi Cuixart, en "El so de la lluita" ha querido reivindicar que es necesario construir "la unidad cívica" del país con el fin de "alcanzar grandes avances" y "construir juntos la futura República sin exclusiones".
