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El PSC cierra filas con el PSOE en plena tormenta provocada por la acumulación de casos judiciales dentro del partido y el entorno de Pedro Sanchez. El president de la Generalitat y primer secretario del PSC, Salvador Illa, ha aprovechado su intervención en la fiesta de la Rosa de Tarragona que este domingo se ha celebrado en Constantí para intentar insuflar un discurso de autoestima a la militancia. Illa ha defendido los valores del partido y del presidente español y ha invocado el talante del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, la investigación contra el cual por el caso Plus Ultra provocó esta semana la entrada de la Guardia Civil en la sede socialista.

Illa ha reconocido que ha sido "una semana intensa y compleja" en la que los socialistas han oído decir "cosas muy duras y con voluntad de hacer daño", por lo que ha aconsejado que ante esta situación la pregunta clave es "qué es ser socialista". Ha asegurado que ser socialista significa pedir respeto a la justicia, al estado de derecho y a la presunción de inocencia; y ha reiterado, como ya hizo esta semana que los socialistas no les van a doblegar ni se van a rendir; que son gente que van de cara y que cree en la dignidad de las personas, pero no son ingenuos a la hora de diagnosticar lo que está pasando.

Frente a los ataques que está recibiendo el partido, Illa ha puesto en valor la situación económica y social en que se encuentra el Estado español, así como a la mejora —"que hay que estar ciego para no ver", ha enfatizado— de la seguridad y la convivencia, y ha asegurado que los socialistas son un referente. "Somos un referente moral, sí, y de dignidad. Lo es el presidente Pedro Sanchez en el conjunto de Europa y en el mundo", ha asegurado.

El PP y el poder al precio que sea

Ha contrastado esta valoración con lo que representa el PP que, según ha sentenciado, pretende "conquistar el poder al precio que sea", aunque sea "poniendo en riesgo las instituciones". "Algunos se han dado cuenta de que Feijóo no acaba de funcionar como buen candidato y ahí aparece Aznar", ha reprochado, recordando la frase del expresidente llamando a "quien pueda hacer, que haga".

Illa ha cerrado su intervención invocando a Zapatero y el talante que le hizo popular, sin citar su nombre, pero "con toda la intención del mundo". "Un compañero nuestro, a quien enviamos un saludo, que cuando le ha tocado dirigir España lo ha hecho haciendo avanzar nuestro país, terminaba muchas de sus intervenciones diciendo: A cada insulto, una propuesta; a cada descalificación, una idea; a cada exageración, una sonrisa muy grande".