Illa apunta a un intento de "destruir" al PSOE: "Respetamos la justicia, pero no somos ingenuos"

"Respetamos la justicia. Solo faltaría. Pero sabemos distinguir lo que es una coincidencia de lo que no lo es". El president de la Generalitat y primer secretario del PSC, Salvador Illa, ha respondido este jueves a la polémica provocada por la entrada de la Guardia Civil en la sede del PSOE, por orden del juez Santiago Pedraz. El juez recopila información vinculada a una red organizada por el exsecretario de organización Santos Cerdán para desprestigiar los casos judiciales abiertos contra el líder del partido, Pedro Sánchez. El PSC se ha visto salpicado por este registro después de que, entre la información que ha reclamado Pedraz para averiguar cómo se pagaban los servicios de los miembros de la red, haya toda la documentación sobre gastos electorales de la última campaña electoral del PSC.

En la inauguración de un Foro de Prensa Ibérica sobre Paz y Seguridad que se celebra en Barcelona, Illa ha advertido que la democracia descansa en conceptos como verdad, que "siempre se acaba imponiendo", y pluralidad, que significa "contrastar entre diferentes visiones, pero siempre orientado a buscar el bien común". "No a destruir al que piensa diferente. No a aniquilar al que piensa diferente", ha remachado.

Doblegar al PSOE

En este punto ha hecho una defensa de qué representa ser socialista —"Cuando uno es socialista cree en la dignidad aunque sea difícil, y cree en la justicia aunque cueste", ha asegurado— y ha apuntado que, más allá de su respeto a la justicia, saben distinguir lo que es casualidad de lo que no lo es. "Ingenuos tampoco lo somos. Que nadie se confunda", ha advertido.

Ha asegurado que la fuerza de los socialistas no viene de los cargos que ocupan, sino de sus convicciones, cultivadas en 140 años de historia. "Y si alguien se piensa que nos doblegará, yo le digo hoy aquí, haz lo que quieras, no lo conseguirás, porque nuestra fuerza no es estar en las instituciones, son nuestros valores", ha insistido.

Illa ha repetido exactamente lo mismo en castellano, "para que quede clarito", y ha remachado sus palabras con un: "¿Se me ha entendido, verdad?".