Salvador Puig Antich fue ejecutado a garrote vil el 2 de marzo de 1974 en un espacio de la antigua prisión Model que no estaba específicamente dedicado a este propósito. La ejecución tuvo lugar en la sala de paquetería, es decir, donde se recibían y preparaban para su distribución los paquetes destinados a los internos. Este hecho comporta que, en cierta manera, se improvisara el lugar donde se puso fin a la vida de Puig Antich, pero también implica que la sala en cuestión esté situada en las dependencias de entrada al antiguo centro penitenciario, y no en la zona de galerías, que es donde vivían y se relacionaban los internos.
La ubicación de la sala de paquetería es importante precisamente porque en el marco de la remodelación de la Model, el espacio que ahora ocupa queda fuera del proyectado memorial situado en la cuarta galería, y especialmente porque se encuentra en el edificio principal que está previsto que en el futuro se convierta en una residencia para personas mayores o bien en viviendas dotacionales. Esto ya hizo que con ocasión del cincuentenario de la ejecución de Puig Antich se alzaran voces para defender la preservación de la sala de la paquetería como lugar de memoria específico dedicado al joven anarquista. De hecho, en el marco de la conmemoración, la sala se convirtió en un espacio de recuerdo y homenaje surgido prácticamente de manera espontánea.
En este contexto, el grupo municipal de Esquerra Republicana de Catalunya en el Ayuntamiento de Barcelona ya consiguió en el año 2024 un compromiso por parte del gobierno municipal para preservar la sala de la paquetería como espacio de recuerdo de la ejecución y en homenaje a Puig Antich, una petición que ahora volverá a discutirse en el consistorio, también de la mano de ERC, "para pasar de los compromisos a las concreciones", según detalló el portavoz del grupo municipal de ERC, Jordi Castellana, en declaraciones a ElNacional.cat.
La intención de los republicanos es formular un ruego a la comisión de Derechos Sociales de este martes, 14 de julio, para dotar de contenido el compromiso adquirido por el gobierno municipal en febrero de 2024 de preservar la sala, dado que en el Plan Estratégico de Políticas de memoria del Ayuntamiento para el periodo 2026-2030, presentado el pasado mes de mayo, no consta ningún proyecto relacionado con la preservación de la sala de paquetería, ni tampoco en los proyectos de remodelación del antiguo complejo penitenciario presentados también hace unas semanas.
Integrar la sala en el espacio memorial
Por eso, el ruego reclama que el gobierno municipal "integre de manera explícita la conservación y la adecuación como espacio de memoria de la antigua paquetería de la Modelo en la fase 3 del proyecto de transformación del recinto, correspondiente a la reforma del edificio de acceso de la calle Entença"; que se "preserve la vinculación del ámbito con el conjunto de La Model Espai Memorial"; que se presente, en el plazo de tres meses, "un calendario provisional para la licitación de la redacción del proyecto de musealización de la sala, su posterior ejecución y la reapertura al público del espacio", y finalmente, que se "garantice la continuidad de las visitas de la ciudadanía hasta el comienzo de las actuaciones en el edificio".
"La antigua paquetería de la Model es uno de los espacios más significativos de la memoria democrática de Barcelona y de Catalunya", ha recordado Castellana, para insistir en que "preservarla no es solo conservar una sala, sino garantizar que las futuras generaciones conozcan qué representó la represión franquista y qué simboliza la figura de Salvador Puig Antich". "Pedimos que esta preservación se integre de manera explícita en el proyecto de reforma, que se presente un calendario para la musealización y la reapertura al público, y que se garantice que la ciudadanía pueda seguir visitando este espacio hasta el inicio de las obras", ha remachado Castellana.

Cabe recordar que en julio de 2018, Òmnium Cultural celebró una velada a favor de los presos políticos y exiliados en el marco de la cual colocó una vela en el lugar donde fue ejecutado en el año 1974 Salvador Puig Antich al garrote vil. Además, en la actualidad, y aparte de este memorial improvisado y un mural en Vallcarca, Barcelona solo tiene un espacio dedicado a Puig Antich en el barrio de Roquetes, con un mirador que queda muy justo para dignificar a alguien que forma parte del imaginario antifranquista barcelonés.