El Govern de Salvador Illa ha estado durante meses pendiente del acuerdo de financiación. De este pacto dependen los presupuestos y, de rebote, el futuro de la legislatura. Una vez el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, han sellado el acuerdo para el nuevo modelo, y a pesar de que el líder republicano ha insistido en que no apoyará los presupuestos hasta que no se le garantice también el cumplimiento del compromiso sobre la recaudación del IRPF, Illa ha convocado este viernes a los socios de investidura en el Palau de la Generalitat con el objetivo de proyectar un mensaje de relanzamiento de la legislatura. La legislatura entra a partir de ahora en una nueva fase. Este será el mensaje que transmitirá Illa a los socios, a los grupos parlamentarios y a los agentes económicos y sociales.
El acuerdo sobre el nuevo modelo representará, según ha explicado Junqueras a las puertas del Palacio de la Moncloa, un incremento de 4.700 millones de euros para la financiación de Catalunya, lo cual comportará un crecimiento del 12% de la capacidad presupuestaria de la Generalitat. Además, ha garantizado que se preservará el principio de ordinalidad, es decir, que Catalunya no perderá posiciones con relación al resto de territorios después de su aportación a la solidaridad. "Si Catalunya es la tercera en aportar, también será la tercera en recibir", ha puntualizado Junqueras.
Esta información tan escasa ha sido suficiente, no obstante, para provocar una respuesta airada tanto de PP y Vox, como de las autonomías encabezadas por gobiernos populares, pero también del presidente castellanomanchego, el socialista Emiliano García Page. De hecho, la Moncloa se ha apresurado a asegurar, para evitar conflictos, que el nuevo sistema "garantizará más recursos para todas las comunidades autónomas" y ha descartado que represente "privilegios para Catalunya".
Competencias comunes
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se encargará este viernes de presentar los detalles de la propuesta. Según fuentes conocedoras del acuerdo consultadas por ElNacional.cat, el nuevo modelo habla de preservar la ordinalidad en la financiación de las competencias comunes de todas las comunidades autónomas. A partir de aquí, cada territorio pasará a negociar sus especificidades. Por ejemplo, en el caso de Catalunya la financiación de competencias que ha asumido la Generalitat, como los Mossos o las prisiones, que otras comunidades no tienen transferidas.
Mientras en Madrid, Montero desgrana la propuesta, en Barcelona Illa recibirá a las 9 de la mañana en el Palau de la Generalitat al líder de ERC y tres cuartos de hora más tarde a la líder de los Comuns, Jéssica Albiach. Al terminar estas reuniones, Illa pronunciará una declaración institucional sobre el acuerdo de financiación, mientras que Junqueras ofrecerá una rueda de prensa desde la sede de Esquerra.
Será a partir de este momento en que se irá explicando el contenido del pacto de manera más detallada tanto a los representantes del Parlament como al mundo económico. A las 17 horas, el conseller de Presidència, Albert Dalmau, y la consellera de Economia, Alícia Romero, encabezarán una reunión con los representantes de los grupos parlamentarios, y a las 18 horas, Illa ha convocado a los agentes económicos y sociales en el Palau de la Plaça Sant Jaume para explicarles personalmente el nuevo modelo.
Información a los partidos
También habrá una explicación a la militancia. Illa comparecerá este sábado ante el consejo nacional del PSC donde también expondrá los detalles del acuerdo a los miembros de su partido, justo a la misma hora en que Junqueras lo hará ante el consejo nacional de Esquerra.
Todo ello, con la voluntad de unos y otros de dar máxima trascendencia política a un acuerdo que debe desbloquear la legislatura en Catalunya. No obstante, quedará pendiente no solo del acuerdo sobre la recaudación del IRPF, sino también del voto de Junts en Madrid. El nuevo modelo debe recibir el visto bueno del Consejo de Política Fiscal y Financiera y debe ser ratificado con el voto de la mayoría absoluta del Congreso de los diputados. Pero Junts ya avanzó el miércoles que su voto será negativo.