"Tóxico y desleal". Así es como llamó a Podemos el medio centenar de históricos socialistas que el pasado jueves se reunieron en un hotel de Madrid para debatir la estrategia del Partido Socialista (PSOE). El resultado del encuentro fue un documento que el exministro de Felipe González, José Luis Corcuera, intentó entregar al secretario de Organización, César Luena, en la sede federal de Ferraz, el viernes. Sin embargo, en la recepción le dijeron que Luena no estaba.
En el documento, que se pretendía hacer llegar a la Comisión Ejecutiva Federal, se critica que el partido de Iglesias "destrozaría" a los socialistas. Los firmantes creen que Sánchez "realizó una interpretación errónea de los resultados" del 20D, ya que obtuvo sólo 90 escaños, "el peor resultado del PSOE en democracia". Así, sumando a los de "IU, Podemos y Ciudadanos" y a otros, dio "la impresión de que la izquierda había ganado las elecciones". Es decir, que la suma de ellos era superior al PP, pese a no ser grupos "homogéneos".
Iglesias no; PP-PSOE-C's, sí
El documento rubricado por los exdirigentes socialistas para hacerlo llegar a la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, cuestiona especialmente que Podemos realmente sea un partido de izquierdas, tildándolo de "populista" y "el socio más desleal posible". Los históricos cargan contra que algunos morados no condenen la situación en Venezuela, y cuestionan su capacidad para gestionar "una economía social de mercado", dentro de la UE. Finalmente, consideran una "amenaza" que Iglesias prometa la autodeterminación de los pueblos.En consecuencia, piden un ejercicio de democracia "consociativa" que "no será fácil de explicar a la opinión pública". Es decir, instan a los partidos constitucionalistas a negociar un programa y acuerdo de Gobierno –previsiblemente, PSOE, PP y C's–, sobre gente "decente y solvente", incluso, estudiando una ponencia sobre la reforma de la Constitución–.
