La Generalitat de Catalunya ha anunciado un cambio de modelo en la gestión de las prestaciones destinadas a jóvenes extutelados que supondrá el fin de la externalización del servicio a partir del 31 de diciembre. Así lo ha explicado la consejera de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez Bravo, durante la comisión de investigación sobre la actividad de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) en el Parlament de Catalunya. Con esta decisión, el Govern de la Generalitat no volverá a licitar la gestión que hasta ahora estaba en manos de entidades externas, una medida que implica la desaparición del modelo actual de acompañamiento socioeconómico gestionado por consorcios como la UTE Resilis Mercè Fontanilles, encargados hasta ahora del seguimiento y apoyo a los jóvenes que han salido del sistema de protección.

Según ha detallado la consellera, el nuevo sistema se basará en la digitalización y en el cruce automatizado de datos administrativos. Las prestaciones se calcularán de manera “semiautomática” a partir de la información disponible en diferentes bases de datos públicas, con actualizaciones mensuales. Entre las fuentes que se utilizarán se encuentra la vida laboral, las bases de cotización de la Seguridad Social, el padrón municipal, el catastro e información del sistema de salud. Además, el Govern de Salvador Illa prevé incorporar cruces mensuales con la Tesorería General de la Seguridad Social, hecho que permitirá tener datos actualizados sobre la actividad laboral de los beneficiarios.

Permitirá detectar inmediatamente si un joven ha empezado a trabajar

Según la consellera Martínez Bravo, este sistema permitirá detectar de manera casi inmediata si un joven ha empezado a trabajar o ha modificado su situación económica, ajustando en consecuencia el importe de la prestación. El objetivo, según ha defendido la consellera, es mejorar la eficiencia del sistema y garantizar un uso más cuidadoso de los recursos públicos.

El cambio también implica una reconfiguración de los servicios de acompañamiento. Las tareas de seguimiento socioeconómico que hasta ahora hacían entidades externas dejarán de ser necesarias, mientras que el acompañamiento socioeducativo a los jóvenes extutelados pasará a ser asumido directamente por personal propio de la administración. El Govern de Salvador Illa defiende que este nuevo modelo introduce “más tecnología, más control y más calidad” en la gestión de las prestaciones sociales. Según la consellera, se trata de un paso adelante hacia una administración más eficiente y capaz de adaptar las ayudas a la realidad cambiante de los beneficiarios.