Semana decisiva para los primeros presupuestos del Govern que lidera el socialista Salvador Illa desde el mes de agosto de 2024. El ejecutivo catalán espera poder sellar sendos acuerdos con ERC y los Comuns para asegurar su voto favorable al proyecto de cuentas públicas y poderlas aprobar en un Consell Executiu extraordinario este viernes para que comiencen su trámite parlamentario cuanto antes. Este es el segundo intento este año de llevar unos presupuestos a la cámara para su aprobación, después de que el ejecutivo de Illa acabara retirando los anteriores el mes de marzo porque no tenía los votos necesarios de los republicanos en unas negociaciones entonces encalladas por el traspaso del IRPF a la Generalitat. Esta línea roja ya no está sobre la mesa por la parte republicana, que centra sus exigencias en el proyecto de la Línea Orbital Ferroviaria y su ejecución por parte del Estado español. Por su parte, los Comuns, que ya dieron el visto bueno a las cuentas de Illa el mes de febrero, negociarán la actualización del acuerdo con la retirada de la R-Aeroport como exigencia y más propuestas en materia de vivienda y movilidad.
El lunes será la primera jornada de esta semana clave para avanzar en la aprobación de las primeras cuentas públicas desde que el gobierno de Pere Aragonès aprobara las del año 2023, que continúan en vigor después de tres prórrogas. ERC ha convocado la tarde del lunes un Consejo Nacional extraordinario, el máximo organismo de decisión del partido entre congresos, para que avale si se dan las condiciones para cerrar el acuerdo de presupuestos. Si el aval se confirma, previsiblemente al día siguiente, el martes, el president de la Generalitat, Salvador Illa, y el presidente de ERC, Oriol Junqueras, serán los protagonistas de firmar formalmente el pacto. También el lunes, los Comuns se reunirán con el Govern para avanzar en las negociaciones para acordar unas cuentas para 2026 que, según ellos, deben ser “de legislatura” y servir también para los años 2027 y 2028.
Los republicanos quieren un compromiso del Estado
Después de desvincular el traspaso de la recaudación del IRPF a la Generalitat por parte de la hacienda española como condición para firmar el pacto presupuestario con el Govern, Esquerra ha recuperado el proyecto de la nueva Línea Orbital Ferroviaria. Según la propuesta de los republicanos, esta infraestructura, que conectaría Mataró, Granollers, Sabadell, Terrassa, Vilafranca del Penedès y Vilanova i la Geltrú sin pasar por Barcelona, debería estar terminada en 2040 con una inversión de 5.200 millones de euros que asumiría el Estado español. También priorizan la creación de una sociedad mercantil por parte del ejecutivo central que supervise la ejecución de las inversiones del Estado en Catalunya como instrumento alternativo al Consorcio de Inversiones que tumbó el Congreso de los Diputados con los votos de Junts. En el caso de la sociedad mercantil propuesta, el aval del Congreso no es necesario y con la aprobación del Consejo de Ministros sería suficiente.
Para garantizar que estos aspectos del acuerdo entre republicanos y socialistas en Catalunya que necesitan la colaboración del Estado español, los de Junqueras han puesto como condición que el ejecutivo central se comprometa a su cumplimiento. Por esta razón, la Generalitat y el Estado se reunirán en un encuentro bilateral en Madrid el miércoles para dar garantía de cumplimiento a los acuerdos con los republicanos que dependen del Gobierno. Los republicanos también reclaman mejoras en el ámbito de la educación, aunque este domingo han descartado, como los Comuns, vincular la aprobación de los presupuestos a las negociaciones, encalladas, entre el Govern y los sindicatos educativos para resolver el conflicto abierto entre ambas partes.
De igual manera, reivindican mejoras en sanidad, donde los médicos también han tenido conflictos laborales con el ejecutivo catalán, así como en la potenciación de la lengua catalana. Sin embargo, los republicanos reclaman una “ganancia de soberanía” para Catalunya en el sentido de la cesión de una nueva competencia por parte del Estado que se deberá desvelar en los próximos días. En las últimas semanas, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha avanzado que se está trabajando por un acuerdo sobre la gobernanza aeroportuaria de Catalunya, pero este no se ha concretado todavía.
Comuns quieren “actualizar” su acuerdo
Los Comuns se reúnen el lunes con el Govern e intensificarán su protagonismo en la segunda parte de la semana con el objetivo y la previsión de que el Govern pueda aprobar el viernes los nuevos presupuestos en un Consejo Ejecutivo extraordinario. El mismo día se enviarían al Parlament para que se empiecen a tramitar y se puedan aprobar definitivamente antes de que acabe julio. Aunque ya cerraron un acuerdo con el Govern para aprobar los presupuestos el mes de febrero, han pedido una “actualización” con más demandas en el plan de la movilidad y de la vivienda.
En este primer campo, los Comuns piden que el ejecutivo frene la puesta en marcha del R-Aeroport, el tren lanzadera que debería unir el centro de la ciudad de Barcelona con el aeropuerto de El Prat, ya que consideran que el trazado actual solo se hace en beneficio de los turistas, principalmente. En vivienda, los Comuns avisan de que “faltan concreciones” sobre la unidad de disciplina con rango de dirección general, que debe servir para centralizar y endurecer las sanciones e inspecciones en este ámbito. Asimismo, plantean una ley para convertir oficinas y locales en pisos protegidos para incrementar el parque de vivienda pública. El grupo de Jéssica Albiach también fija la lucha contra la desigualdad como prioridad para cerrar un acuerdo de presupuestos.
El 10 de marzo de 2023 el Parlament aprobó los últimos presupuestos. En aquel momento, Pere Aragonès encabezaba un gobierno en minoría que consiguió el apoyo del PSC y de los Comuns. Una vez relevado por Salvador Illa al frente de la Generalitat, este no consiguió suficientes apoyos para aprobar los presupuestos de 2025. No los llevó al Parlament y optó por pactar con los socios de investidura, ERC y Comuns, tres suplementos de crédito para inyectar 4.000 millones de euros a las cuentas prorrogadas de 2023. Las partes negociadoras son conscientes de que los presupuestos que se están ultimando no serán solo para 2026, sino, seguramente, para lo que queda de legislatura, teniendo en cuenta que se acerca un nuevo ciclo electoral en el Estado español.
