La ONG Irídia ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Delitos de Odio de Barcelona contra el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, por una publicación en sus redes sociales en la que calificaba de "escoria humana" a un hombre detenido por un presunto robo y afirmaba que, si dependiera de él, lo "devolvería nadando a Marruecos". La entidad considera que los hechos podrían constituir un delito de odio y reclama que se abra una investigación. Irídia - Centre per la Defensa dels Drets Humans es una asociación catalana fundada en 2016 que ofrece asistencia jurídica, psicosocial y de denuncia pública a personas que han sufrido vulneraciones de derechos humanos, especialmente en el ámbito de la violencia institucional.
La denuncia tiene su origen en una publicación hecha el 17 de junio en las cuentas personales de las redes X e Instagram de Albiol. El alcalde compartió la fotografía de un hombre esposado, sentado en la parte trasera de un vehículo policial, después de ser detenido por un presunto robo con violencia a una mujer de 81 años en el barrio de Llefià. En el mensaje, Albiol destacaba que el sospechoso había "venido de Marruecos", lo calificaba de "escoria humana" y lamentaba que no pudiera ser expulsado inmediatamente del país. "Si fuera por mí, lo devolvería nadando a Marruecos", afirmaba. "Aquí en Badalona seguiremos trabajando cada día en favor de nuestros vecinos, y para quien venga a delinquir, que sepa que aquí encontrará una respuesta firme", añade en la publicación. El alcalde asegura que "hay que ser muy canalla para atracar a una mujer octogenaria", y acababa felicitando al agente de la Guardia Urbana de Badalona "por su excelente actuación y también al ciudadano que lo ha ayudado en la persecución y detención".
Esta mañana esta escoria humana que ha venido de Marruecos ha dado un tirón a una señora de 81 años en el barrio de Llefià. Por suerte, allí estaba uno de mis escoltas de @Badalona_GUB #Badalona que, tras una persecución a pie de varios minutos, finalmente ha conseguido darle… pic.twitter.com/NbPJxF1tG0
— Xavier García Albiol (@Albiol_XG) June 17, 2026
Vinculación de criminalidad y nacionalidad
La clave de la denuncia de Irídia no es el relato de los hechos delictivos, sino la manera como el alcalde los presentó públicamente. Según la ONG, Albiol no se limitó a informar de una detención, sino que vinculó explícitamente la nacionalidad del sospechoso con la criminalidad y empleó expresiones que, a su entender, fomentan la hostilidad contra un colectivo determinado. La entidad sostiene que la publicación generó una avalancha de comentarios xenófobos y violentos, algunos de los cuales pedían agresiones, deportaciones o incluso la muerte del detenido. Por ello, la denuncia invoca el artículo 510 del Código Penal, que castiga los discursos que inciten al odio, la discriminación o la violencia contra personas o colectivos por razón de su origen, nacionalidad u otras circunstancias protegidas.
Proteger el honor, la intimidad y la imagen
Irídia también pone el foco en la difusión de la imagen del arrestado. Según la entidad, la persona aparece perfectamente identificable, esposada y antes de haber sido juzgada, hecho que podría vulnerar el derecho a la presunción de inocencia y el derecho a la propia imagen. La denuncia recuerda que la legislación española obliga a las autoridades a proteger el honor, la intimidad y la imagen de las personas detenidas, y cita jurisprudencia europea que advierte de los riesgos de que las autoridades públicas presenten a alguien como culpable antes de que haya una sentencia judicial.
Uno de los argumentos centrales de Irídia es que el mensaje no lo publicó un ciudadano cualquiera, sino una autoridad pública con una enorme capacidad de difusión. La denuncia subraya que Albiol es alcalde de la cuarta ciudad de Catalunya y que la publicación llegó a decenas de miles de personas, acumulando más de 67.000 "me gusta" y miles de comentarios. La entidad considera que esta posición institucional agrava el impacto del mensaje porque contribuye a legitimar determinados discursos sobre inmigración y seguridad.
¿Más allá de la libertad de expresión?
La Fiscalía de Delitos de Odio deberá decidir si ve suficientes indicios para abrir diligencias de investigación. Si considera que los hechos pueden tener relevancia penal, podría iniciar una investigación preliminar antes de decidir si presenta una querella o traslada el caso a un juzgado. De momento, la denuncia no implica ninguna imputación ni la apertura automática de un procedimiento judicial. Lo que reclama Irídia es que se investigue si las expresiones utilizadas por el alcalde de Badalona y la difusión de la fotografía del detenido traspasaron los límites de la libertad de expresión y pueden encajar en un delito de odio.
