El exconsejero delegado de la Banca Privada de Andorra (BPA), Joan Pau Miquel, ha revivido este martes en el juicio a los Pujol las coacciones que él y el propietario de la entidad bancaria, Higini Cierco, recibieron de la policía patriótica del PP para que, de forma ilegal, dieran información de políticos catalanes. “El jefe de Asuntos Internos Marcelino Martín-Blas me hizo leer un papel que ponía: El Estado español está en guerra con el nacionalismo catalán y me pedía colaboración y cuentas bancarias de las familias de Mas, Junqueras y de Pujol”, ha declarado Miquel, al ser preguntado por el abogado de la familia Pujol, Cristóbal Martell, hechos que ya explicó en la comisión del Congreso de los Diputados.
Finalmente, la BPA fue intervenida y cerrada justo este martes hace once años por una información del tesoro norteamericano sobre un supuesto blanqueo, que después retiró. El directivo también ha asegurado que notaron un cambio de comportamiento de empleados del Sepblac (servicio contra el blanqueo de capitales en España) sobre su filial Banco Madrid, también intervenida y cerrada sin ninguna irregularidad evidenciada, según resoluciones judiciales posteriores.
Coaccionado por el Gobierno
Ante este relato, el fiscal Anticorrupción Fernando Bermejo ha requerido al ex-CEO de la BPA porque no denunció entonces las coacciones al Sepblac, al FinCEN o a otro organismo, y Miquel le ha respondido: “No es habitual sentirte coaccionado por un gobierno tan poderoso como el gobierno español”. Los titulares de la BPA denunciaron las coacciones de la policía patriótica del PP, conocida por la operación Catalunya en Andorra, en 2016 a la justicia andorrana, que mantiene a los policías españoles y al expresidente Mariano Rajoy, investigados. Martín-Blas negó haber exigido información ilegal a los titulares de la BPA, en su declaración en el juicio a los Pujol. Celestino Barroso ha sido citado a declarar este martes en la Audiencia Nacional.
Fundaciones gestoras
El abogado del Estado, José Ignacio Ocio, expresando "respeto" ha preguntado a Miquel si ha sido condenado por blanqueo de capitales en Andorra, y el ex-CEO de la BPA ha aclarado que está pendiente de un recurso.
En cuanto a la gestión de las cuentas de los hijos del president Pujol, Joan Pau Miquel y la asesora jurídica de la BPA, Cristina Lozano, han explicado al tribunal que había clientes no residentes en Andorra que querían garantizar su anonimato en la entidad, “preocupación” que le trasladó Jordi Pujol Ferrusola. Para esta finalidad y también para evitar la fiscalidad andorrana, se les ofrecían fundaciones panameñas offshore. Así lo aprobaron la mayoría de los hermanos Pujol. Por ejemplo, Mireia tenía la fundación Doral Internacional y Jordi Pujol Ferrusola, Kopeland Foundation. Los dos testigos han admitido que, cuando la justicia española pidió saber el titular de estas fundaciones relacionadas con los Pujol Ferrusola, fueron comunicadas. La mayoría regularizó sus cuentas ante Hacienda en 2014. Anticorrupción, pero, sostiene que el hijo grande de Pujol desvió unos dos millones de Andorra a México.
“Facilidades” para irse de Andbank
En la sesión, también ha declarado como testigo el presidente de Anbank, Manel Cerqueda, que ha asegurado que inicialmente desconocía que toda la familia Pujol tuviera cuentas en su entidad andorrana. Preguntado por el fiscal, Cerqueda ha asegurado: “Cuando nos pidieron destruir una parte de la documentación, el banco se negó y les dimos facilidades para marchar de Andbank. Estuvimos encantados”. Los hijos del president Pujol pasaron sus cuentas de Andbank a la BPA, en 2010. Los abogados de los Pujol no le han hecho ninguna pregunta.
El testamento del abuelo Florenci
Finalmente, ha declarado otro inspector de la UDEF (88-095) que analizó el movimiento de las cuentas en Andorra de los Pujol. También participó en el registro en el 2017 de la casa del president Pujol, donde se encontró el testamento de su padre, Florenci Pujol y Brugat, hecho en el 1966 y ejecutado el 1981, al morir. Ha asegurado que en ninguno de los dos documentos, el abuelo Florenci hacía referencia a que tuviera dinero al extranjero.
El presidente Jordi Pujol en la carta de confesión, publicada el 25 de julio de 2014, explicó que el dinero sin declarar que la familia tenía en Andorra procedía de “deixa” que su padre dejó a su mujer y a los siete hijos al considerar “errónea” y “de incierto futuro” su decisión de dedicarse a la política. En concreto, Pujol afirmaba: "Mi padre dispuso como última voluntad específica que un dinero ubicado en el extranjero —diferentes a los comprometidos en su testamento—, rendimiento de una actividad económica de la cual ya se ha escrito y comentado, y que no se encontraba regularizado en el momento de su muerte a septiembre de 1980 (...)".
El juicio continúa este miércoles con el interrogatorio de este policía por parte de las defensas y de otros testigos.
