Lío en diferentes posiciones diplomáticas de España a los EE.UU., donde varios familiares de personal diplomático ha conseguido trabajo a través de procesos que están levantando polvareda con acusaciones internas de trato de favor. La última contratación controvertida es la del marido de la embajadora española ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), la socialista Carmen Montón, y otros cónyuges de diplomáticos porque han hecho pruebas de selección en las cuales se ha eliminado la necesidad de hacer examen de inglés. De esta manera, los seleccionados no han tenido que acreditar su nivel de inglés para obtener un trabajo de auxiliar en la embajada de los EE.UU., como es el caso del marido de la diplomática socialista, según denuncia el diario madrileño ABC este martes.
El diario conservador hurga en la selección de personal de la embajada española en Washington porque asegura haber recibido denuncias por parte de personal de la sede diplomática. El rotativo asegura que el Departamento de Estado de los EE.UU. considera que los cónyuges de diplomáticos españoles en territorio norteamericano no tienen permiso de trabajo automáticamente y que para trabajar tienen que pedir una autorización previa. De hecho, según información del gobierno norteamericano, se espera que los solicitantes tengan una oferta de trabajo antes de solicitar la autorización. Según el ABC, eso contradice la versión del Ministerio de Asuntos Exteriores que defiende que los familiares de los diplomáticos no necesitan permiso de trabajo en los EE.UU.
Cinco puestos de trabajo polémicos
Cuatro de los cinco polémicos puestos de trabajo de la embajada española en Washington que han acabado en manos de cónyuges de diplomáticos o funcionarios exigían que los candidatos no norteamericanos tuvieran "el correspondiente permiso o autorización de residencia y trabajo" en el país "en la fecha de finalización del plazo de presentación de solicitudes". En un primer momento, de acuerdo con el ABC, fuentes de Exteriores admitieron que estos permisos de trabajo fueron concedidos "a raíz de la propuesta de contratación de la embajada", explicando que "los detalles de todos los contratos, en este caso en los EE.UU. son comunicados al Departamento de Estado, que expide las autorizaciones". No obstante, amparaban las contrataciones que "la existencia de un permiso de trabajo es preceptiva solo en caso de que el nuevo trabajador sea contratado por la misma representación en la cual ya estaba acreditado un familiar".
La confusión en la embajada es máxima y algunos trabajadores desde dentro se llevan las manos la cabeza por la manera que tiene el ministerio español de Exteriores de gestionar la cuestión. Fuentes internas hablan para el ABC y dicen que no dan crédito. "Para que cualquier persona pueda acceder a una plaza, aunque sea cónyuge de diplomático o funcionario, es requisito indispensable que tenga permiso de residencia y trabajo. Eso lo dice tanto la ley española, como la americana, como el convenio bilateral". Los familiares de diplomáticos obtienen el permiso A-2, pero eso no les permite trabajar de forma automática. Los familiares que han sido seleccionados lo han estado sin disponer todavía del permiso.
