Finalmente ERC también ha presentado tres enmiendas a la propuesta de resolución de respuesta a la sentencia del juicio al procés, pactada por JxCat, ERC y la CUP, que fue suspendida en una parte por el Tribunal Constitucional y que se ha de votar esta semana en el Parlament. ERC considera que la actuación del Constitucional "es contraria a los derechos fundamentales de la libertad de expresión, libertad ideológica y participación política" y reitera el derecho de los diputados a reprobar la monarquía y defender el derecho a la autodeterminación.
El alto tribunal liquidó el punto 11 del texto pactado por las tres formaciones independentistas, que hacía referencia a "reiterar la autodeterminación y la reprovación de la monarquía". Según asegura Esquerra su voluntad era presentar enmiendas conjuntamente con JxCat y la CUP y "mantener el consenso inicial", que una ve más se ha demostrado altamente difícil. El hecho de que JxCat y la CUP presentaran en solitario sus enmiendas ha llevado la formación republicana a hacer lo mismo. La voluntad es impulsar una transacción conjunta, afirman.
En sus enmiendas, Esquerra también expresa su apoyo al president del Parlament, Roger Torrent, y a los miembros de la Mesa ante la investigación emprendida por la fiscalía a instancias del Gobierno. Asimismo considera una "grave vulneración da la autonomía parlamentaría" la persecución judicial a que está siendo sometida la Mesa del Parlament.
Lo que debía de ser una demostración de unidad ha vuleto a girársele en contra al bloque independentista y ha hecho evidentes las desconfianzas entre los tres partidos que, por los passillos del Parlament se acusan mútuamente de partidistas. Alcanzar el texto inicial ya fue obra de orfebrería. El trámite posterior, con la campaña electoral de por medio, terminó de complicar las cosas. Todo, aderezado con la constante presión del Tribunal Constitucional, que lejos de hacer converger estrategias para hacerle frente, despierta discrepancias entre JxCat, ERC y la CUP.