Esquerra Republicana ha perdido la alcaldía del municipio de Altafulla (Tarragona) por una moción de censura avalada por Junts, entre otros. Cuatro concejales de Alternativa por Altafulla, un concejal de Junts, Hèctor López Bofill, un concejal de Ara Altafulla y un concejal no adscrito hicieron frente común contra el alcalde republicano, Jordi Molinera. La moción ha sido aprobada y Montse Castellarnau, de Alternativa por Altafulla, se ha convertido hoy en la alcaldesa, siendo así la primera mujer en ocupar este cargo en el consistorio. La nueva alcaldesa gobernará lo que queda de legislatura, es decir, un año hasta las próximas elecciones municipales. El motivo de este movimiento contra el ya exalcalde Molinera es debido a una situación "de emergencia" que vive el municipio después de que el mar hundiera la terraza de un restaurante y que el ejecutivo municipal se negara a hacer un plan de choque requerido por toda la oposición.

 

Alternativa por Altafulla, que ocuparía el espacio ideológico de la izquierda no independentista, tomará el control del ayuntamiento con el aval de Junts. Por lo tanto, a la oposición se van los cinco concejales de Esquerra Republicana que gobernaban en minoría y la concejala del Partido de los Socialistas, Imma Morales. A la práctica, aunque la moción ha recibido el apoyo de siete concejales, el equipo de gobierno estará formado por sólo cinco personas: los cuatro concejales de Alternativa por Altafulla y el concejal de Junts, Hèctor López Bofill. El plenario se ha llenado hasta arriba para presenciar el relevo de alcaldes donde los reproches han sido la tónica de la sesión. El pleno de la moción ha estado muy tenso, ya que aparte del asunto de la playa, los concejales de la oposición han reprochado medidas urgentes que ellos aseguran que propulsarán los próximos meses con el nuevo ejecutivo. Medidas urgentes para solucionar problemas con el alumbrado de la urbanización Brisas de Mar, también abrir definitivamente el Casal La Violeta o aplicar un convenio de usos en el Esplai y mejorar la limpieza de las calles.

El ya exalcalde republicano, Jordi Molinera, ha reprochado a la nueva alcaldesa sus "fuertes palabras" contra su persona. "Ha tenido palabras muy fuertes, palabras que algunas noches se han hecho difíciles de soportar," ha lamentado. También ha recalcado que la moción es "la moción de la mentira" y ha argumentado que esta legislatura ha sido "la más difícil de la historia moderna". Molinera ha tildado la moción de ser una herramienta para "echar al partido más votado" y ha dicho que esta acción presentada por la oposición "no es ética" y se hace "desde el resentimientopor unos malos resultados a las elecciones municipales del 2019". Desde Junts per Catalunya, López Bofill, se ha asegurado de que la moción de censura la meditó mucho más antes de que estallara el "desastre" de la terraza en la costa. Además, Bofill ha cargado contra Molinera por no "asumir responsabilidades cuando fue reprobado por machista".