Una brigada del Ayuntamiento de Barcelona ha borrado esta noche las huellas de color amarillo que se habían pintado en algunos colegios que fueron sede de votación el 1 de octubre, realizadas en apoyo a los presos políticos.

De esta manera lo ha revelado el Comitè de Defensa de la República (CDR) del Eixample Dret, que se ha quejado de que cuando se trata de pintadas fascistas no hay tanta prisa por borrarlas. "¿Eso también te lo pide la junta electoral, o lo haces por voluntad propia Ada Colau?", se ha preguntado. Ha adjuntado una imagen del colegio Ramon Llull.

 

Esta semana la Junta Electoral Provincial aceptó un recurso del PP y prohibió al Ayuntamiento de Barcelona iluminar de amarillo fuentes y edificios públicos durante la campaña y las elecciones del 21-D.