La CUP ha subido el tono este lunes a raíz de la polémica por la infiltración de agentes de los Mossos d’Esquadra en una asamblea de docentes en huelga. La formación anticapitalista considera que los hechos son especialmente graves y ha situado el debate en el centro de la relación entre el Govern y sus socios parlamentarios. La portavoz del partido, Su Moreno, ha calificado la respuesta del Departament d’Interior de “insuficiente y lamentable” y ha reclamado una serie de medidas inmediatas que incluyen “explicaciones, rectificaciones, disculpas y dimisiones”.

En este sentido, la CUP insiste en que no se trata de un episodio aislado, sino de una actuación que, según su interpretación, afecta directamente a derechos fundamentales. El partido reclama la destitución tanto del responsable directo del operativo como del director general de la policía, Josep Lluís Trapero, a quien señalan políticamente por la cadena de mando. Además, los anticapitalistas han situado una línea roja clara en las negociaciones presupuestarias y exigen a ERC y a los Comuns que las interrumpan si el Govern no asume responsabilidades políticas y no rectifica el uso de dispositivos policiales en espacios educativos y asamblearios.

Parlon defiende a Trapero

Por su parte, la consellera de Interior, Núria Parlon, ha respondido indicando que en las próximas horas se hará una valoración sobre “la oportunidad y la proporcionalidad” de la actuación policial llevada a cabo la semana pasada. Según ha explicado, se tomarán las decisiones que sean necesarias “siempre desde el punto de vista operativo”, y ha querido dejar claro que Trapero no es quien ha ordenado directamente este tipo de operaciones, desvinculándolo de la decisión concreta.

Para la CUP, sin embargo, esta explicación es insuficiente. Moreno ha insistido en que la infiltración de agentes policiales en espacios de debate del mundo educativo constituye una vulneración “muy grave” de los derechos de reunión, organización y participación sindical y social. En esta línea, la formación considera que se trata de un nuevo episodio de acoso contra el profesorado movilizado y sostiene que el Govern ha permitido un contexto de “barra libre a la impunidad” dentro del cuerpo de los Mossos d’Esquadra, una situación que, según afirman, erosiona la confianza institucional.

Acusan al PSC de hacer un giro hacia CiU

En el ámbito político general, la CUP también ha aprovechado para marcar perfil ante el PSC, a quien acusa de un giro ideológico que, según su lectura, lo sitúa cada vez más cerca de la antigua Convergència i Unió. Los anticapitalistas sostienen que comparten una misma cultura política basada en “el orden, los pactos con las élites, la complicidad con la patronal, la renuncia nacional y la voluntad de desactivar las luchas sociales”, una comparación que endurece aún más su oposición a los socialistas.

Finalmente, la portavoz de la CUP ha lanzado un aviso directo a sus socios potenciales en la negociación presupuestaria. Moreno ha advertido que tanto ERC como los Comuns deberán “dar explicaciones al conjunto del país” si deciden mantenerse en la mesa de negociación en el actual contexto, marcado por la polémica con los Mossos y la falta de ceses. Con este posicionamiento, la CUP condiciona de manera explícita cualquier avance en los presupuestos a cambios profundos en la dirección política del Departamento de Interior.