La consejera de Sanidad de Castilla y León, Verónica Casado, no ha podido aguantar las lágrimas y se ha roto en la comparecencia semanal que da para informar de los datos y afectaciones por el coronavirus en la comunidad. Casado ha cerrado su intervención recordando con nombre y apellidos a los miembros del personal sanitario de la región que han muerto por esta pandemia. Ha empezado: "No quiero y ni puedo acabar mi comparecencia... Por Dios... Sin hacer una mención especial a Isabel Muñoz, médico de familia. A Antonio Bueno... Perdón". Ha empezado a llorar y ha intentado reanudar el discurso: "Tengo que poder... Lo siento". El relato conmovedor y el recuerdo de las víctimas han acabado de destrozar a la consejera, que ha recibido un aplauso cuando ha acabado.
Casado fue escogida como la mejor médico de familia del mundo por WONCA World (Organización Mundial de Médicos de Familia), el año 2018. Dejó atrás su profesión para entrar en la política y asumir esta cartera después de que Ciudadanos la propusiera para el cargo. No es la primera vez que vemos a una consejera expresar el luto y el sufrimiento en público ante la presión y las cifras demoledoras de este coronavirus. A la consellera de Salut, Alba Vergés, también se le cayeron las lágrimas cuando anunció el cierre de la Conca d'Òdena.
